CAMPESINAS HAITIANAS: LA TIERRA, EL RESCATE Y UNA DEUDA QUE NUNCA FUE TAL
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CAMPESINAS HAITIANAS: LA TIERRA, EL RESCATE Y UNA DEUDA QUE NUNCA FUE TAL

(★) .- Islanda Micherline, de la Unión de Pequeños Agricultores Haitianos y de CLOC-Vía Campesina, habló en el webinario "Feminismo popular y antirracista por la reparación y el bienestar", organizado por la Marcha Mundial de las Mujeres el 25 de julio de 2026.

Micherline cultiva la tierra, alimenta a su familia y sostiene su comunidad. Desde ahí habla, no desde un escritorio. Su reclamo es una visión política de campesinas que resisten la pobreza, el patriarcado, el racismo, la crisis climática y las injusticias históricas. Como trabajadoras negras y racializadas, enumera demandas concretas: derecho a la tierra, ingreso digno, vivienda sostenible, soberanía alimentaria y participación plena en las decisiones de la comunidad.
La doble injusticia que carga una campesina negra del campo haitiano tiene raíz larga. Sus antepasadas vivieron la esclavitud y la colonización; hoy el racismo sigue operando. A eso se suma el olvido de las políticas públicas y la extrema pobreza. Micherline no la lee como fatalidad: la señala como decisión del gobierno haitiano, en complicidad con otros gobiernos e instituciones imperialistas, de aislar al pueblo.
Sobre el pago por la independencia, el movimiento social haitiano no habla de deuda. Habla de rescate, porque fue el gobierno francés el que extorsionó. Esa historia pesa todavía sobre la pobreza de las mujeres y del pueblo haitiano.
El decreto minero aprobado por el gobierno actual abre la puerta a empresas internacionales para explotar las riquezas del país. Las secuelas de la minería ya persisten en varios departamentos, y las mujeres son las primeras en sufrirlas. Por eso Micherline llama a un grito de alerta internacional dirigido a organizaciones aliadas, estructuras de izquierda y mujeres que enfrentan el mismo destino ante la lógica dominante.
Las campesinas haitianas representan alrededor del 60 % de la economía nacional y la economía haitiana se basa en el campesinado. Son ellas quienes protegen las semillas locales, transmiten conocimientos y defienden la biodiversidad. Micherline sostiene que los derechos de las mujeres están atados a los derechos de los pueblos, y que no hay igualdad sin justicia social, justicia climática, soberanía alimentaria y reparación histórica.