EL CERCO NO SE VOTA EN LA ONU, SE EJERCE CONTRA UN PUEBLO
Política Imperial

EL CERCO NO SE VOTA EN LA ONU, SE EJERCE CONTRA UN PUEBLO

(★) .- La denuncia cubana en la sede de Naciones Unidas expone cómo Washington presiona a embarcaciones y ahoga el suministro de combustible mientras la Asamblea General vuelve a discutir el cerco económico.

Ernesto Soberón Guzmán, representante permanente de Cuba ante la ONU, describió como una "reunión clandestina absolutamente ajena a la agenda de la ONU" el encuentro que se realizó en la sede del organismo y que contó con la participación de personas vinculadas a organizaciones responsables de acciones que han provocado muerte y sufrimiento al pueblo cubano. La Secretaría de Naciones Unidas no impidió su realización pese a las advertencias reiteradas de la delegación cubana, según el relato del Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla.
La queja no es un formalismo diplomático. Soberón Guzmán denunció el recrudecimiento de las restricciones energéticas impuestas por Estados Unidos, que calificó como equivalentes a un bloqueo naval, porque impiden el acceso de Cuba a suministros de combustible, tanto para el intercambio como para la ayuda humanitaria. Las acciones se ejecutan mediante amenazas directas, medidas coercitivas unilaterales y hostigamiento a embarcaciones encargadas del transporte de carburante hacia la isla.
El cerco tiene historia larga. Desde 1962, el embargo económico, financiero y de intercambio estadounidense castiga a la población cubana con escasez de alimentos, medicinas y energía, y se ha recrudecido en las últimas décadas con medidas que persiguen a terceros países y bancos que intenten comerciar con la isla. Ese castigo colectivo no distingue edades ni condiciones sociales.
Los próximos 27 y 28 de octubre, la Asamblea General de la ONU someterá a consideración el proyecto de resolución titulado "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba". Soberón Guzmán lo dijo con claridad: "El Gobierno estadounidense sabe muy bien que la gran mayoría de los países una vez más apoyarán nuestra demanda, porque Cuba no es una amenaza; el bloqueo sí lo es".
La votación llega tras años de rechazo internacional casi unánime a esa política. Cuba no pide favores: exige que se respete su soberanía y que se levante un cerco que asfixia a su pueblo.