La Universidad Nacional del Litoral fue escenario de una jornada histórica donde docentes, nodocentes y estudiantes desbordaron el Rectorado en un abrazo simbólico que gritó al unísono: "La Universidad NO se apaga". La rectora Laura Tarabella destacó la potencia de una institución con más de 106 años de historia que sigue siendo motor de transformación y desarrollo. La actividad formó parte de la jornada nacional "24 horas por la educación pública y la ciencia nacional", convocada por el Consejo Interuniversitario Nacional junto al Frente Sindical.
El reclamo central exige la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso Nacional y ratificada judicialmente. Oscar Vallejos, representante de ADUL, fue contundente: "Nunca hemos perdido tanto poder adquisitivo en estos años y tenemos una ley conquistada que resuelve la cuestión". La norma garantizaría salarios dignos, mejoras en políticas educativas y la recuperación de becas estudiantiles esenciales para el acceso y permanencia en el sistema universitario.
El gobierno enfrenta un plazo judicial que vence este viernes 17 de abril para girar los fondos correspondientes. La Cámara Federal ordenó cumplir con dos artículos clave de la Ley de Financiamiento que actualizan salarios y becas. La situación presupuestaria es crítica, con alertas sobre déficit fiscal que complican el desembolso. El ministro de Economía, Luis Caputo, debe ejecutar el pago en un contexto financiero complejo donde el incumplimiento podría derivar en sanciones judiciales.
Ante la inacción oficial, el Frente Universitario prepara una movilización masiva para mayo. La comunidad académica advierte que sin financiamiento adecuado se comprometen actividades sustantivas: no se puede enseñar, investigar ni transferir conocimientos al territorio. La jornada en la UNL mostró la diversidad de producciones universitarias -desde alimentos nutritivos hasta investigaciones científicas- que demuestran el valor social de la educación pública gratuita.
La resistencia universitaria expone la contradicción entre un modelo neoliberal que desfinancia lo público y las necesidades de un país que requiere ciencia, tecnología y profesionales formados. La lucha por el financiamiento no es solo por salarios, sino por la defensa de un proyecto nacional donde la educación sea derecho y no privilegio. La luz de la universidad pública, como emblema de la UNL, sigue encendida pese a los intentos de apagarla.