250 AÑOS DESPUÉS, LA REVOLUCIÓN SIGUE PENDIENTE
Un día como hoy

250 AÑOS DESPUÉS, LA REVOLUCIÓN SIGUE PENDIENTE

(★) .- El colectivo editorial de People's World llama a recuperar el espíritu rebelde de 1776 para enfrentar al capitalismo y el régimen Trump.

El 4 de julio de 2026 marca el 250° aniversario de la independencia estadounidense, pero el colectivo editorial de People's World advierte que la verdadera revolución —la de la igualdad, la justicia y la dignidad para las mayorías trabajadoras— sigue sin completarse. Lejos de los fuegos artificiales y los discursos patrióticos, la pregunta que late es si el pueblo trabajador va a dejar que el bicentenario y medio pase como un simple feriado más o si lo va a aprovechar para retomar las banderas de lucha que la Declaración de Independencia prometió y nunca cumplió.
El artículo recuerda que la independencia de 1776 fue, ante todo, una revuelta de colonos ricos que querían sacarse de encima los impuestos británicos, pero que dejaron intactas la esclavitud, la explotación laboral y el genocidio indígena. Esa contradicción fundacional —libertad para unos, opresión para otros— es la misma que hoy se reproduce con el régimen Trump, los recortes a derechos sociales, el ataque a los sindicatos y la persecución a migrantes, personas negras, LGBTQ+ y mujeres.
Para el colectivo editorial, el aniversario 250 no debería celebrarse con nostalgia vacía, sino con organización popular. La verdadera revolución, dicen, es la que todavía estamos librando: la que une a trabajadores, comunidades oprimidas y movimientos ecologistas contra un sistema que prioriza las ganancias de unos pocos sobre la vida de las mayorías. Enfrentar al capitalismo y al supremacismo blanco no es traicionar el espíritu de 1776, sino cumplirlo.
La nota cierra con un llamado a no dejar que la fecha sea cooptada por el patriotismo de cartón. La lucha por una sociedad donde la riqueza se reparta, el planeta se cuide y todas las personas tengan derechos plenos es la continuación de aquella revolución inconclusa. A 250 años, la pelea sigue siendo la misma: libertad, pero para todes.