El gobierno de Tarcísio de Freitas (Republicanos) metió el Memorial de América Latina en el Programa de Asociaciones de Inversiones del Estado de San Pablo (PPI-SP) sin avisar a nadie. La decisión, publicada en el Boletín Oficial el 19 de mayo, tomó por sorpresa a la propia Fundación Memorial de América Latina, que administra el espacio. El presidente de la institución, Pedro Machado Mastrobuono, emitió una nota afirmando que la fundación fue "sorprendida" por la medida y que los documentos oficiales tratan el Memorial como un mero "activo cultural", sometido a la lógica de "explotación" y "concesión", sin ninguna mención a su naturaleza académica, científica y universitaria.
El profesor Rafael Cruz, director del Centro Brasileño de Estudios de América Latina (CBEAL) y coordinador de la Cátedra Unesco de Integración de América Latina, afirmó que la iniciativa "afecta directamente la misión pública de esta Fundación". Según él, la gestión actual estaba precisamente revirtiendo un proceso de vaciamiento del Memorial, que durante años había sido reducido a un espacio de alquiler para eventos privados por gobiernos anteriores. Se crearon la Gerencia de Innovación y Cooperación y se reactivaron espacios como la Biblioteca Latinoamericana y el Pabellón de la Creatividad para la investigación y difusión de la cultura latinoamericana, en colaboración con universidades paulistas.
La Coordinación del Programa de Posgrado en Integración de América Latina de la USP (Prolam-USP) también se pronunció. En una nota firmada por la profesora Marilene Proença Rebello de Souza y el profesor Júlio César Suzuki, el programa afirma que la noticia "tomó por sorpresa" a todos, considerando la articulación académica del Memorial con la USP, Unesp, Unicamp y la Universidad Zumbi dos Palmares. El diputado estatal Paulo Fiorilo (PT) presentó un pedido de información exigiendo transparencia al gobierno y cuestionando cómo se garantizará la preservación del patrimonio histórico, dado que el conjunto arquitectónico está catalogado.
Del lado del gobierno, la Secretaría de Asociaciones en Inversiones (SPI) dijo que las discusiones fueron conducidas por la Secretaría de Cultura, Economía e Industrias Creativas (SCEIC) y que el proceso se encuentra en fase preliminar, solo con estudios de viabilidad. La SCEIC, por su parte, no respondió a los contactos. Lo que queda claro es que transformar el Memorial en mercancía, ignorando el legado de Darcy Ribeiro y su función de producción de conocimiento, es una bofetada a la integración latinoamericana y a la universidad pública.