EL MINISTERIO QUE LE DECLARA LA GUERRA A LA ESCUELA
Política Neoliberal

EL MINISTERIO QUE LE DECLARA LA GUERRA A LA ESCUELA

(★) .- El ministro de Educación presentó el inglés como "forma de comunicación con el mundo" en el Plan Nacional de Educación 2026-2031, aunque esa materia ya existe en el Currículo Nacional desde 2016.

La presentación del supuesto plan de "reforma integral" dejó al descubierto que el titular del sector desconoce los rudimentos de la gestión que le encargaron. El inglés se enseña en las aulas peruanas desde hace años. Para el Idehpucp, la señal es alarmante: mide la minúscula importancia que este gobierno le asigna a un derecho ciudadano y a un factor indispensable del desarrollo humano.
Pero hay algo más grave que la negligencia. El ministro Chang habló de eliminar la ideología de la escuela, en sintonía con Keiko Fujimori, que ya anunció que pretenden reescribir la historia que se enseña en los colegios. El sofisma apunta a dos frentes: el conocimiento sobre el conflicto armado interno y las violaciones de derechos humanos, y el enfoque de género con educación sexual integral.
Chang sostuvo que no se hablará de guerra civil, solo de terrorismo. Nadie que haya estudiado en serio el conflicto, empezando por la Comisión de la Verdad y Reconciliación, empleó ese término. El ministro de Cultura Alberto Beingolea habló de una guerra fratricida y de la reunificación del país como objetivo del LUM.
La guerra contra la equidad de género tampoco es nueva. El Congreso anterior legisló para eliminar políticas con enfoque de género y educación sexual integral. Aunque la violación masiva de niñas y adolescentes en las escuelas de Condorcanqui, Amazonas, debió hacer reflexionar a quienes administran el Estado, lo que se anuncia es un aceleramiento de las políticas de desprotección.
Se sabía que la política educativa de un gobierno de Fuerza Popular no sería auspiciosa. Lo que viene va más allá de la negligencia previsible. Es un proyecto autoritario cuyo resultado puede eviscerar la democracia peruana, destruyendo sus instituciones y desalojando sus principios y valores de la imaginación y las expectativas de la ciudadanía.