Según la reseña publicada por el diario Granma en su sección de cultura, la película de los cineastas belgas Luc y Jean-Pierre Dardenne se erige como un paradigma del cine de autor, anclado en una realidad que expone los dramas del capitalismo europeo-occidental con una mirada profundamente social.
La obra, que celebra su aniversario número 15, retoma las constantes del dúo de Lieja: la ciudad siderúrgica venida a menos, los conflictos paterno-filiales y la búsqueda de la identidad en medio de la desolación. El filme narra la historia de Cyril, un chico de 11 años cuyo padre abjura de él, y que encuentra en Samantha, una peluquera interpretada por Cécile de France, una figura angelical que intenta salvarle del abandono.
El texto destaca que la película aborda sin sentimentalismo la desprotección infantil, el desempleo y la delincuencia juvenil, pero a diferencia de otros exponentes del cine social, los Dardenne no utilizan el candor como un mecanismo para evaporar la verdad, sino como un resorte propositivo hacia el cambio. La inclusión de un final magnífico e incomprendido refuerza una apuesta por la redención, ganando un espesor dramático que supera el pesimismo de su filmografía anterior.
La mayor virtud del filme, según la fuente, reside en su lección de concisión narrativa y credibilidad dramática. Fieles a un estilo minimalista y casi documental, los hermanos logran una invisibilidad de la puesta en escena que desnuda el planteamiento de artificios, una sencillez que solo está al alcance de los maestros de la pantalla.
La cinta, que obtuvo el Gran Premio del Jurado en Cannes, se distingue de las obras de Ken Loach o Andrea Arnold por su capacidad para retratar el dolor sin escamotear la esperanza, configurando una fábula social que apuesta por el amor familiar y la responsabilidad como antídotos contra la adversidad.
>>> Puedes ver la película combleta: Cine Rojinegro