EL SOCIALISMO ESTADOUNIDENSE PASA DE LA MARGINALIDAD A GOBERNAR NUEVA YORK
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EL SOCIALISMO ESTADOUNIDENSE PASA DE LA MARGINALIDAD A GOBERNAR NUEVA YORK

(★) .- La victoria de Mamdani y las primarias socialistas revelan un ciclo nuevo donde el desafío ya no es difundir ideas sino ejercer el poder sin perder autonomía.

La izquierda socialista de Estados Unidos atraviesa una fase distinta. Durante décadas pareció reducida a una tradición debilitada o a una cultura marginal. Las campañas de Bernie Sanders, la llegada de Alexandria Ocasio-Cortez al Congreso y el crecimiento de los Socialistas Democráticos de Estados Unidos modificaron ese panorama. La elección de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York y los triunfos recientes en ciudades y estados abren una etapa donde la pregunta ya no es cómo difundir ideas o ampliar la base, sino cómo gobernar, relacionarse con el Partido Demócrata y convertir la movilización electoral en influencia duradera.
La investigadora y periodista Raina Lipsitz, autora de The Rise of a New Left y militante de DSA, sostiene que se trata de una nueva fase. El regreso de Donald Trump al poder transformó el escenario. Cuando Joe Biden ganó en 2020, muchos creyeron que la etapa de Trump había quedado atrás. Pero volvió y se mostró más extremista. En ese proceso, los socialistas recuperaron fuerza mostrándose como sus antagonistas claros. Lipsitz advierte que ninguna crisis produce por sí sola una salida socialista: frente a una crisis, la gente también puede reaccionar con desesperanza, indiferencia o acostumbramiento. Lo que convierte el malestar en poder político es una organización capaz de sostener el trabajo cuando la movilización retrocede.
Entre Sanders y Mamdani hubo un periodo de reflujo. Entre 2021 y 2024, DSA perdió miembros y muchos análisis afirmaron que el movimiento había alcanzado sus límites. La nueva victoria de Trump provocó otra reacción y generó solidaridad con los inmigrantes frente a los secuestros extrajudiciales y asesinatos cometidos por el ICE. La victoria de Mamdani contribuyó a reorganizar políticamente parte de ese malestar. La continuidad con Sanders no es solo programática: sus campañas formaron a una generación de activistas que después llevó esa experiencia a DSA, a los sindicatos y a las campañas locales.
El triunfo de Mamdani no fue un ascenso meteórico. Surgió de años de trabajo en campañas y organización dentro de DSA. Su campaña reunió alrededor de 100.000 voluntarios y tocó más de tres millones de puertas. La cobertura centrada en su carisma tiende a ocultar la tarea de miles de activistas. DSA intervino en diez contiendas en Nueva York y ganó nueve. Existe ahora una expectativa de victoria y la conciencia de que ya no alcanza con preparar candidatos para hacer buenas campañas: también es necesario prepararlos para gobernar.