La tensión laboral en Simo Gas, una de las principales distribuidoras de gas envasado de Corrientes, estalló en un paro total por tiempo indeterminado. Los trabajadores, organizados bajo el Sindicato de Petroleros, denuncian que la empresa no abonó los salarios correspondientes a marzo y despidió a cinco operarios como represalia por las protestas iniciales. El referente gremial Cristian Aguirre detalló que el conflicto comenzó el 19 de marzo con una medida de 48 horas que escaló tras las cesantías.
La situación se agravó cuando la empresa avanzó con despidos durante el desarrollo del paro inicial. Desde el sindicato aseguran que ningún trabajador cobró sus haberes, generando una crisis que afecta a la totalidad del personal. Los empleados mantienen permanencia en el lugar de trabajo y exigen el pago completo de salarios adeudados, la reincorporación de los despedidos y garantías de estabilidad laboral.
La empresa emitió un comunicado reconociendo un "escenario desafiante" para el sector, atribuyendo la situación al aumento de costos operativos y la caída en las ventas de garrafas. Evitó referirse directamente a los despidos como represalia, argumentando que las decisiones buscan sostener la viabilidad de la compañía. El conflicto genera preocupación por el posible impacto en el suministro de gas envasado en la región si la medida se prolonga.
Esta situación refleja la precarización laboral que avanza en sectores estratégicos bajo el modelo neoliberal.