HABITAR EL TERRITORIO TAMBIÉN ES PRODUCIR ALIMENTOS
Organización y Lucha

HABITAR EL TERRITORIO TAMBIÉN ES PRODUCIR ALIMENTOS

(★) .- Cuando el crédito habitacional llega a los assentamentos de São Paulo, la casa deja de ser un techo y se vuelve una discusión sobre cómo se vive en el campo.

Tres entidades vinculadas al MST trabajan en casi 300 casas de 12 assentamentos paulistas. El Instituto Técnico Laudenor de Souza, AREDAFUS y AMAAVAP integran las 13 instituciones habilitadas ante el INCRA/SP para operar el Crédito Habitacional. Lo que está en juego es qué vivienda se construye y quién decide cómo.
En el primer Seminario Estadual do Habitat da Reforma Agrária Popular, los días 13 y 14 de junio en la Escola Popular Rosa Luxemburgo (Agudos), técnicos, liderazgos y familias discutieron organización de la mano de obra, uso de materiales del territorio y articulación entre vivienda, agricultura campesina y economía local. Se presentaron experiencias de orientación solar y de vientos, energías renovables, saneamiento, fossas, instalaciones eléctricas y placas solares para bombeo de agua. Hubo bloques de tierra comprimida y técnicas alternativas.
Un nudo atraviesa el proceso. El flujo convencional del crédito exige definir la tipología constructiva antes de ejecutar, muchas veces antes de que existan recursos y proyectos. Las tres entidades propusieron otro camino: presentar un proyecto de referencia para acceder al recurso y después desarrollarlo de manera participativa, junto a la obra. Esa decisión produjo múltiples tipologías y una demanda técnica enorme: las familias discutían sus casas mientras los equipos compatibilizaban piezas ejecutivas en apenas cuatro meses.
La Cida, beneficiaria del programa, llevó su propuesta de techo verde. No fue un detalle pintoresco. Los vientos fuertes, según cómo se orienten las aberturas, pueden volverse peligrosos; la iluminación solar en distintas épocas mejora el confort. La casa aparece como parte de un sistema que incluye redes eléctricas seguras, saneamiento, agua, producción y agroecología.
El uso rígido del SINAPI como referencia de costos choca con canteiros rurales dispersos, caminos precarios y materiales locales. Las entidades buscan una comprobación mixta, con facturas y registros propios, sin abandonar la referencia. El seminario dejó planteada la continuidad de estos espacios y un próximo encuentro con el INCRA.
Que las familias discutan el layout de sus casas y el sistema constructivo no es un capricho metodológico. Es la diferencia entre recibir una vivienda y construir un habitat donde quedarse a vivir.