LA REFORMA AGRARIA FRAGMENTADA: EL DESPOJO SILENCIOSO DE TIERRAS CAMPESINAS
Política Neoliberal

LA REFORMA AGRARIA FRAGMENTADA: EL DESPOJO SILENCIOSO DE TIERRAS CAMPESINAS

(★) .- Bolivia vive un proceso de transformación agraria encubierta que amenaza la propiedad campesina e indígena bajo el disfraz de modernización.

La Ley 157, aprobada estratégicamente durante eventos deportivos que captaban la atención pública, representa una reforma agraria fragmentada que modifica tres dimensiones fundamentales: la propiedad de la tierra, la apropiación de excedentes y la organización productiva. Superficialmente se presenta como inclusión para pequeños propietarios, pero en realidad busca despojar 1.5 millones de hectáreas de agricultura de subsistencia y familiar.
Esta estrategia de dispersión responde a los límites del gobierno, que tras el fracaso del Decreto Supremo 5503 comprendió que no tiene la fuerza para imponer cambios estructurales directos. La fragmentación permite disolver el sentido global de las medidas y bloquear resistencias articuladas. El análisis revela cómo acciones aparentemente aisladas -como el endurecimiento de penas por abigeato o el impuesto "voluntario" a la producción campesina- forman parte de un mismo proyecto disciplinador.
El núcleo del problema radica en que la ley facilita el ingreso de tierras productivas al sistema financiero, donde pequeños propietarios enfrentarían tasas de interés altísimas por riesgos climáticos y de plagas. La imposibilidad de pago permitiría a banqueros y agroindustriales apropiarse de tierras fértiles de valles y altiplano, concentrando la propiedad en pocas manos y amenazando la seguridad alimentaria nacional.
Dos imaginarios sobre la tierra confluyen en este proceso: la agroindustria cruceña que la ve como fuente de acumulación capitalista, y la clase señorial tradicional que la concibe como símbolo de estatus social. Ambos proyectos coinciden en la necesidad de despojar al campesinado para reconfigurar las relaciones de poder en el campo.
Esta reforma anti-popular viola el artículo 394 de la Constitución que protege la pequeña propiedad, avanzando mediante estrategias de despiste que aprovechan eventos deportivos y feriados para evitar el escrutinio público. El despojo silencioso avanza mientras la atención ciudadana se distrae, repitiendo históricos procesos de acumulación por desposesión que ya provocaron rebeliones indígenas en el siglo XIX.