LA TIERRA PRODUCE, PERO SIN LUZ NO SE QUEDA
Organización y Lucha

LA TIERRA PRODUCE, PERO SIN LUZ NO SE QUEDA

(★) .- Tres mil campesinos marchan en Belo Horizonte por energía, reforma agraria y soberanía popular.

Cerca de tres mil trabajadores y trabajadoras Sin Tierra de Minas Gerais ocuparon las calles de Belo Horizonte este viernes. La marcha, que arrancó en la Praça da Assembleia, puso sobre la mesa una demanda que para el campo no es menor: la energía eléctrica como condición para quedarse en la tierra. La movilización forma parte de una ofensiva política más amplia del MST por soberanía y democracia, y conecta la vida cotidiana de los asentamientos con una disputa de fondo sobre qué modelo de campo se sostiene.
El destino central fue la sede de la Companhia Energética de Minas Gerais. Allí el Movimiento exigió respuestas por los miles de pedidos de conexión represados. Según datos del MST, más de cuatro mil solicitudes esperan trámite, de las cuales 762 corresponden a familias asentadas. La falta de luz compromete la calidad de vida, la producción de alimentos y la permanencia de las familias en el campo. La marcha también apuntó contra el gobierno de Romeu Zema por no adherir al programa federal Luz para Todos, interrumpido en el estado desde hace años. En noviembre de 2024 se anunció su retomada, con previsión de atender a cientos de familias rurales, quilombolas, asentadas y ribereñas, pero para el MST esos números chocan con la afirmación oficial de una universalización plena del servicio.
La protesta recuperó la memoria de luchas históricas. El Massacre de Felisburgo, ocurrido en noviembre de 2004, donde cinco trabajadores rurales fueron asesinados durante un ataque al campamento Terra Prometida, sigue presente. Más de dos décadas después, en enero de 2026, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva firmó el Decreto n.º 12.829 declarando de interés social para reforma agraria el área de la antigua Fazenda Nova Alegria. En abril, más de sesenta familias celebraron la conquista. Para el MST, la efectivación de la reforma agraria en ese territorio es una respuesta histórica a quienes resistieron la violencia y siguieron organizados.
La jornada también reivindicó los 27 años del Quilombo Campo Grande, reconocido como asentamiento en 2025, y la lucha por reparación ante los crímenes de la minería en Mariana y Brumadinho. Para Kelly Gomes, de la coordinación del MST, defender la soberanía es defender el derecho del pueblo a decidir sobre su territorio, su producción, su energía y su futuro. La marcha dejó claro que la reforma agraria popular no se agota en la tierra: sin energía, sin políticas públicas y sin organización popular, el campo no sostiene la vida.