MUJERES CUBANAS ALZAN SU VOZ: EL BLOQUEO COMO VIOLENCIA DE GÉNERO INSTITUCIONALIZADA
Organización y Lucha

MUJERES CUBANAS ALZAN SU VOZ: EL BLOQUEO COMO VIOLENCIA DE GÉNERO INSTITUCIONALIZADA

(★) .- La resistencia de las mujeres se organiza contra el cerco económico que Washington recrudece en pleno 2026.

Miles de mujeres cubanas protagonizaron este martes una jornada nacional de protesta contra el bloqueo estadounidense, en una movilización que combinó memoria histórica y denuncia contemporánea. La acción, denominada "Todas contra el bloqueo", tuvo como epicentro el Parque Mariana Grajales en La Habana y se extendió a provincias como Holguín y Guantánamo. La fecha no fue casual: coincidió con el aniversario 96 del natalicio de Vilma Espín, fundadora de la Federación de Mujeres Cubanas y símbolo del liderazgo femenino revolucionario.
La secretaria general de la FMC, Teresa Amarelle Boué, calificó la política de cerco como "genocida", destacando su impacto específico en la vida cotidiana de las mujeres. El recrudecimiento del bloqueo bajo el régimen Trump, mediante una orden ejecutiva que declara emergencia nacional contra Cuba, ha derivado en lo que las manifestantes denominan "agresión energética". Esta persecución a los suministros de combustible afecta directamente los hogares, donde las mujeres cargan con el peso de las carencias.
En Guantánamo, la tribuna abierta reveló datos concretos de la violencia institucionalizada. Yanet Téllez Castillo, jefa de neonatología del hospital provincial, detalló cómo la falta de surfactante pulmonar -medicamento clave para recién nacidos prematuros- pone en riesgo vidas infantiles. Yaima Salas Ruiz, directora de una escuela especial, denunció la imposibilidad de adquirir máquinas Perkins para enseñanza Braille o prótesis auditivas para niños con discapacidad, equipos mayoritariamente fabricados en Estados Unidos.
La magistrada Silvia María Jerez Marimo, del Tribunal Supremo Popular, señaló que las mujeres son mayoría en el sistema judicial cubano y enfrentan jornadas laborales más cortas por las limitaciones energéticas. Gladys Bejerano, excontralora general, resaltó que pese a los sacrificios, las cubanas mantienen su espíritu de resistencia alegre, guiadas por el legado de Vilma Espín y Fidel Castro.
La movilización contó con participación de trabajadoras del Banco Central, Cancillería y diversos sectores productivos. Organizaciones internacionales como la Marcha Mundial de Mujeres y la Federación Democrática Internacional de Mujeres expresaron su respaldo. Las manifestantes rechazaron el argumento de "amenaza extraordinaria" esgrimido por Washington, señalando que el verdadero peligro es la política de asfixia económica que viola derechos humanos básicos.
La resistencia femenina cubana expone cómo el bloqueo opera como violencia de género estructural: afecta desproporcionadamente a quienes sostienen la vida cotidiana, el cuidado y la reproducción social. Las cifras de mortalidad neonatal, la falta de medicamentos y equipos especializados, y las dificultades en educación especial revelan un patrón sistemático que trasciende lo económico para convertirse en ataque directo a los derechos más elementales. Esta movilización demuestra que, lejos de doblegarse, las mujeres organizadas están construyendo desde la resistencia colectiva una respuesta política que cuestiona los fundamentos mismos de la política exterior estadounidense hacia la isla.