MUJERES QUE FUERON NOMBRADAS POR UN SOLO MOMENTO
Feminismo

MUJERES QUE FUERON NOMBRADAS POR UN SOLO MOMENTO

(★) .- Un libro reeditado recupera el protagonismo de las mujeres en las organizaciones piqueteras y discute la palabra que las reduce a la calle.

Sergio Bertini, sociólogo y doctor en Humanidades y Ciencias Sociales por la Universidad Nacional de Misiones, coordinó junto a Julieta Ojam y Carla Thompson la reedición de Mujeres Piqueteras, un texto que Ediciones de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM publica y pone en línea. La investigación nació en la Universidad de Buenos Aires, con entrevistas a mujeres que acompañaron las primeras movilizaciones y los cortes de ruta.
El libro original abordó el trabajo, la participación y la identidad que se gesta en esas redes de movilización. La segunda parte amplía la mirada hacia referentes que hoy ocupan lugares de decisión: una concejala, la primera concejala migrante, coordinadoras de organizaciones sociales.
Bertini contó en la radio universitaria que estas mujeres relatan cómo se capacitaron, cómo retomaron el estudio, cómo organizan la vida cotidiana y la migración diaria del conurbano a la capital para sostener los cortes. También cómo llegaron a discutir políticas de cuidado y reciclado de materiales, ya no solo desde la demanda sino desde la participación política activa.
El prólogo es de Dora Barrancos, que habla de economía lingüística para nombrar lo que ocurre con la palabra piquetera: condensa en un solo momento de protesta todo lo que esas mujeres hacen como trabajadoras en distintos rubros y profesiones. Nadie llama electricistas o aeronavegantes a los trabajadores por el momento en que protestan.
Hay una cuenta pendiente que el propio Bertini señala. Cuando las crisis agudas se calman, los compañeros no están dispuestos a ceder privilegios. Las mujeres mueven, organizan, opinan, pero después se las relega en las decisiones internas de las organizaciones.
La enseña que deja el texto es la necesidad de poner el cuerpo, de que la protesta organizada sea el camino inicial. Barrancos detectó en las entrevistas que las mujeres, aun en la tensión del piquete, no aparecían amargadas: enunciaban esperanza y posibilidad de lucha colectiva. Ese mensaje sigue intacto en una coyuntura de restauración conservadora.