RÍO INDIO: EL AGUA QUE NAVEGA PARA LOS BARCOS Y AHOGA A LOS CAMPESINOS
Política Neoliberal

RÍO INDIO: EL AGUA QUE NAVEGA PARA LOS BARCOS Y AHOGA A LOS CAMPESINOS

(★) .- Detrás del megaproyecto del Canal de Panamá, 37 comunidades enfrentan el desalojo y la promesa de tierras que no existen.

El embalse de Río Indio no es una obra de infraestructura: es un despojo con disfraz de "seguridad hídrica". La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) planea inundar 8.200 hectáreas para garantizar el tránsito de buques neopanamax, pero el 40% del agua del Canal se usa para el comercio global, no para el consumo humano. Más de 600 familias campesinas de Coclé, Colón y Panamá Oeste serían desplazadas, perdiendo sus cultivos de arroz, maíz, plátano y yuca que alimentan a comunidades enteras.
El gobierno de José Raúl Mulino y la ACP insisten en que hubo "consulta". Las organizaciones campesinas lo niegan rotundamente. Denuncian que la entidad llega con actas prefabricadas, ofertas miserables por fincas centenarias y la amenaza del artículo 48 constitucional sobre "interés social urgente" para forzar las ventas. El miedo es tan profundo que muchos se niegan incluso al censo oficial: mientras la ACP habla de 3.200 afectados, las comunidades calculan 13 mil personas. La diferencia no es un error técnico, es una disputa política sobre quién cuenta y quién es borrado del mapa.
La resistencia se organiza. La Coordinadora Campesina por la VIDA y el Frente Campesino contra los Embalses de Coclé han realizado marchas, foros y denuncias internacionales. Su consigna es clara: "El agua es para la vida, no para los barcos". Proponen alternativas concretas como la cosecha de lluvia masiva, la reparación del 40% de fugas en acueductos del IDAAN y la reforestación de cuencas en vez de inundarlas. Pero la ACP insiste en que "no hay otra opción". Mienten: lo que no hay es voluntad de priorizar a las personas sobre las navieras.
Quienes ya vivieron el desalojo del lago Bayano advierten: las promesas de reubicación se quedan en el papel. Saturnino Rodríguez, uno de los reubicados, aconseja a las comunidades no ceder. Porque cuando el agua sube, los campesinos no flotan: se hunden en los cinturones de miseria de las ciudades. La pregunta que late en cada hogar de Río Indio es la misma que hace Jorge Rodríguez, del Movimiento Campesino Unidos por la Vida: ¿cómo se vive si te quitan la tierra? La respuesta la conocen los que ya perdieron todo. El proyecto no es desarrollo: es recolonización hídrica. Y la historia, esta vez, la están escribiendo los que dicen "No".