La llegada de Infantes de Marina de Estados Unidos a Ushuaia fue confirmada por Daniel Guzmán, director de Agenda Malvinas, quien precisó que se trata de una segunda tanda de efectivos que arribaron en aerolíneas argentinas. “Los detectamos a través de los trabajadores del aeropuerto de Ushuaia”, afirmó Guzmán, y detalló que los empleados verifican bolsos con la inscripción US Army y marbetes de tránsito aéreo. La Armada argentina reconoció que son ocho los militares involucrados, aunque los registros de Agenda Malvinas muestran que la práctica se repite desde 2017 y con mayor frecuencia en los últimos meses.
El operativo se presenta como instrucción en alta montaña y adaptación al clima subantártico, condición que solo posee Ushuaia en todo el planeta. Sin embargo, Guzmán vinculó estas maniobras con la presencia reiterada de jefes del Comando Sur en Tierra del Fuego y con las declaraciones de Javier Milei en cadena nacional del jueves 3 de este mes. “No hay autorización del Congreso, somos una república y no un estado feudal donde entra y sale personal militar”, advirtió. El dirigente fue más lejos al señalar que “Milei es parte del proceso extorsivo que lleva adelante Donald Trump”.
La jueza federal de Río Grande habilitó su intervención a partir de una presentación de la Asociación Argentina Ambientalista, aunque el material no precisa el alcance de esa medida. En paralelo, el gobierno busca avanzar con la base naval integrada y el polo logístico antártico en Ushuaia, un proyecto que se remonta a documentación y planimetría de 1972 y que el gobierno de Alberto Fernández reactivó con fondos del Fondo Nacional de la Defensa. Guzmán recordó que Nicolás Posse y Guillermo Franco negaron partidas para esa iniciativa ante el Senado.
La presencia militar extranjera en Tierra del Fuego ocurre mientras Milei modificó su discurso sobre Malvinas, un giro que Guzmán atribuyó a un contexto de presión financiera internacional.