El 4º Encuentro Nacional del Movimiento de los Pequeños Agricultores (MPA) transformó Brasilia en un bastión de la agroecología y la soberanía alimentaria. Con la participación de campesinos de todo Brasil, el evento conmemoró tres décadas de organización popular en un contexto de creciente violencia en el campo y desigualdad estructural.
La presidenta del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria, Elisabetta Recine, subrayó el valor de la resistencia cotidiana frente a los embates del Estado y los sectores más poderosos de la política. "Toda experiencia popular vinculada a la soberanía y la justicia merece reconocimiento", afirmó durante la apertura. Por su parte, la ministra de Desarrollo Agrario, Fernanda Machiaveli, destacó al MPA como formulador clave de políticas públicas y lanzó un llamado contra la jornada laboral 6x1: "Necesitamos vida más allá del trabajo".
La solidaridad internacional también tuvo su espacio. Ahmed Mulay Ali Hamadi, representante del pueblo saharaui, compartió cómo la agricultura se convierte en herramienta de dignidad incluso en medio de la guerra. "En las arenas del desierto también nacen frutos de amistad y resistencia", declaró.
El encuentro incluye una Feria de Agricultores con 50 puestos de semillas criollas y alimentos agroecológicos, además de espacios pedagógicos para las infancias. La jornada culminará con una sesión solemne en la Cámara de Diputados en homenaje a los 30 años del movimiento. La unidad entre los pueblos del campo, las aguas y los bosques se reafirma como el camino para construir un proyecto popular emancipador.