LA MEMORIA NO SE RINDE: URUGUAY VUELVE A MARCHAR CONTRA EL OLVIDO
Derechos Humanos

LA MEMORIA NO SE RINDE: URUGUAY VUELVE A MARCHAR CONTRA EL OLVIDO

(★) .- A 31 años de la Marcha del Silencio, Elena Zaffaroni llama a sostener la lucha colectiva por verdad y justicia.

Una nueva Marcha del Silencio, la número 31, se prepara para recorrer Montevideo y otras ciudades del mundo el próximo 20 de mayo. Bajo la consigna "Contra la impunidad de ayer y hoy. Exigimos respuestas ¿Dónde están?", la movilización convocada por Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos promete ser un nuevo grito colectivo que trasciende generaciones y fronteras.
Elena Zaffaroni, Ciudadana Ilustre de Montevideo y referente inclaudicable de los derechos humanos, afirmó que "no vamos a dejar solos a los desaparecidos" y advirtió que "la impunidad cae sobre todos". La fecha recuerda los asesinatos en Buenos Aires, en mayo de 1976, del senador Zelmar Michelini, el diputado Héctor Gutiérrez Ruiz y los militantes Rosario Barredo y William Whitelaw, crímenes cometidos en el marco del Plan Cóndor.
Zaffaroni destacó que la construcción de la memoria dejó de ser una tarea exclusiva de los familiares para convertirse en una causa de toda la sociedad. "Es una ejemplificación de lucha por los derechos en general", señaló, valorando el aporte de sindicatos, estudiantes, artistas, historiadores y nuevas generaciones que pluralizan el reclamo con miradas frescas y diversas.
La referente reconoció las dificultades del camino: los desaparecidos siguen sin aparecer y el Estado democrático mantuvo durante años una actitud negacionista frente a los crímenes de la dictadura. Sin embargo, sostuvo que los avances en el conocimiento de la verdad fueron posibles gracias al enorme esfuerzo colectivo. "Eso demuestra la potencia de lo que podemos hacer juntos y cómo se pueden abrir caminos que parecían imposibles", reflexionó.
Para Zaffaroni, la impunidad no es solo jurídica: los militares gozan de privilegios que el resto de la sociedad no tiene, sin haber pedido perdón. Aun así, insistió en que la reparación más grande ha llegado por la conciencia que la sociedad fue tomando. "Somos memoria, pero también somos lo que hacemos con esa memoria", recordó, citando a jóvenes que participaron en actividades del libro "197 historias ilustradas".
La lucha por verdad y justicia, advirtió, se conecta con las deudas del presente: la pobreza, las desigualdades y los fascismos que resurgen en el mundo. "Todo eso nos fragilizó", dijo. Pero su mirada es esperanzadora: "A pesar de que pasaron 50 años vamos a seguir insistiendo. No vamos a dejar solos a los desaparecidos. Esta lucha también es un caudal para las demandas del presente".