LA MUJER QUE ROMPIÓ EL CELULOIDE EN LA CASA DE LOS SUEÑOS ANIMADOS
Cine

LA MUJER QUE ROMPIÓ EL CELULOIDE EN LA CASA DE LOS SUEÑOS ANIMADOS

(★) .- Ester Hirtzel, directora de Animados ICAIC, cuenta cómo pasó de ser psicóloga a productora ejecutiva en un mundo donde las mujeres eran casi invisibles.

Hace más de veinte años que Ester Hirtzel llegó a los estudios de animación del ICAIC con un título de psicóloga bajo el brazo y la misión de dirigir el centro. Lo primero que la impactó fue encontrarse con los maestros de la animación cubana: Juan Padrón, Julio Tai, Ernesto Padrón, Juan Ruy. Y entre todos ellos, una sola directora mujer. Ahí se dio cuenta de que las mujeres en la animación eran una rareza.
Las que sí estaban eran las coloristas, esas artistas que daban vida a los celuloides con pincel y paciencia. Ellas dominaban la tecnología del color en la animación tradicional y se impusieron con su trabajo. Pero en la dirección, el terreno era casi exclusivamente masculino. Hirtzel decidió cambiar eso.
En los primeros años, cuando empezaron a abrirles espacio a los jóvenes para que se animaran a dirigir, impulsaron la realización de videos clips de canciones infantiles. Ahí empujaron a varias chicas a tomar las riendas de la dirección. Ese movimiento de realizadores jóvenes incluyó el atrevimiento de mujeres que se fueron enamorando del arte de la animación.
Con el trabajo diario, el estudio teórico y práctico, Hirtzel pudo cumplir su propio sueño: evaluarse como productora. Hoy es directora general de Animados ICAIC y también productora ejecutiva. Dos roles que se entrelazan para organizar con eficiencia el proceso creativo de largometrajes, cortometrajes y animaciones de distintas técnicas. Para ella, este lugar es una casa de sueños donde se realiza plenamente, dedicada a satisfacer la esperanza y la fantasía del público más lindo que existe: la infancia.