BLOQUEOS Y DESABASTECIMIENTO: LA CALLE LE MUESTRA LOS DIENTES AL GOBIERNO DE PAZ
Organización y Lucha

BLOQUEOS Y DESABASTECIMIENTO: LA CALLE LE MUESTRA LOS DIENTES AL GOBIERNO DE PAZ

(★) .- La Central Obrera Boliviana le cerró la puerta al diálogo y las carreteras del país arden mientras el régimen evalúa un nuevo estado de excepción.

Una movilización de vecinos de El Alto llegó hasta la Plaza Murillo, corazón político de Bolivia, para sumar presión a la exigencia que ya viene marcando la Central Obrera Boliviana: la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La marcha, que recorrió unos 25 kilómetros desde la ciudad alteña, se suma al clima de tensión que vive el país desde hace más de un mes.
La COB definió en asamblea nacional no asistir a ninguna convocatoria de diálogo, ni de la Vicepresidencia, ni de la Iglesia Católica, ni del Defensor del Pueblo. El gobierno había dado garantías para que el máximo dirigente obrero, Mario Argollo, pudiera participar, pero esta mañana el Poder Judicial aclaró que la orden de aprehensión contra él nunca se suspendió: solo había defectos en la demanda que impidieron ejecutarla hasta ahora.
Mientras tanto, los bloqueos de carreteras se multiplican. Según la Administradora Boliviana de Carreteras, ya suman más de 80 rutas cortadas en seis de los nueve departamentos. Cochabamba concentra 32 bloqueos, especialmente en el tramo hacia Santa Cruz, y La Paz registra 19. La escasez de alimentos y combustibles golpea fuerte: la gasolina falta desde hace seis días, y hoy centenares de autos con varios días de espera en las filas terminaron bloqueando partes de La Paz para exigir provisión, en movilizaciones ajenas a las de la COB.
La Asamblea Legislativa, controlada en un 93% por la derecha, ya anuló la semana pasada una ley que limitaba la vigencia del estado de excepción. Con ese camino allanado y el diálogo descartado por los sindicatos, el gobierno baraja la posibilidad de dictar un nuevo estado de sitio en cualquier momento. La tensión social y la inestabilidad política marcan el pulso de un país que espera con incertidumbre lo que venga en las próximas horas.