Las dos CTA confluyeron este martes en Plaza de Mayo en una jornada que combinó protesta sindical con el cierre de la "Semana de ayuno y oración para despertar las conciencias", impulsada por la Mesa Ecuménica integrada por SERPAJ, el MEDH, Curas en la Opción por los Pobres y la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas. Hugo "Cachorro" Godoy, de la CTA Autónoma, definió la movilización como "una rebelión de las conciencias contra las injusticias" y sentenció que "el destino de nuestra patria se define en las calles". Adolfo Pérez Esquivel explicó que el ayuno no es un sufrimiento sino "un testimonio para despertar conciencias", y apuntó contra el rumbo del Ejecutivo: "Milei no está solo, está acompañado por el Imperio".
En el sector aceitero, la conciliación obligatoria no destrabó el conflicto. Daniel Yofra denunció que las empresas ofrecieron "cero aumento" en la revisión paritaria, mientras un trabajador de categoría peón cobra 2.344.000 pesos y el gremio reclama llevarlo a 2,8 millones. "Estamos acostumbrados a pelear", advirtió Yofra, que anticipó que cuando termine la conciliación volverán a la huelga. El dirigente vinculó el reclamo con la Constitución Nacional y la Ley de Contrato de Trabajo, y alertó que "hay trabajadores que están sobre la línea de la indigencia, siendo trabajadores registrados".
En Radio Nacional Buenos Aires, la asamblea intersindical resolvió un paro de dos horas y declaró el estado de asamblea permanente. Denuncian que la propuesta de RTA en la audiencia paritaria —convocada por orden judicial tras casi dos años sin negociaciones— fue una actualización del 10,4% que lleva el salario básico a 474.000 pesos, monto que está por debajo de la línea de indigencia del INDEC. Los trabajadores advierten sobre un "vaciamiento" del medio público, con retiros voluntarios, recortes de programación y censura, y evalúan medidas durante la transmisión del Mundial 2026.