La desaparición de niños y niñas de origen haitiano en Chile encendió todas las alarmas. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) salió al cruce y pidió celeridad para dar con su paradero, además de exigir que el Estado chileno explique con claridad cuáles son los mecanismos de búsqueda que está utilizando. El organismo internacional puso el foco en la necesidad de garantizar la protección de la infancia migrante, un sector especialmente vulnerable frente a las redes de trata y explotación.
En el Congreso, la diputada Andrea Oyarzo (PDG) apuntó directamente contra las autoridades que tenían la responsabilidad de controlar la situación. Según la parlamentaria, durante 2025 los ministerios del Interior, Migraciones y la Policía de Investigaciones (PDI) aseguraron que "todo estaba correcto" respecto a los procesos migratorios de menores haitianos. Oyarzo sostiene que esas declaraciones contrastan brutalmente con la realidad actual y exige que se investiguen las posibles responsabilidades políticas y administrativas de quienes miraron para otro lado.
El caso tomó dimensión internacional cuando la Deutsche Welle reportó que Chile investigará posibles delitos de tráfico de niños haitianos ocurridos durante 2025. La pesquisa apunta a determinar si existió una red organizada que facilitaba la entrada y salida de menores sin los controles debidos, aprovechando vacíos legales y posibles complicidades institucionales. La gravedad del asunto radica en que no se trata de casos aislados, sino de un patrón que habría operado con total impunidad durante meses.
Lo que está en juego no es solo el paradero de esos niños y niñas, sino la credibilidad de un sistema que promete proteger a la infancia pero que, según los hechos, falló estrepitosamente. UNICEF no solo puso el dedo en la llaga: dejó en evidencia que sin mecanismos de búsqueda efectivos y sin voluntad política real, los discursos de protección infantil se quedan en el papel mojado. La pelota está del lado del Estado chileno, que ahora tiene la obligación de mostrar resultados concretos.