LA OFENSIVA REACCIONARIA NO TIENE FRENO: BORÓN PIDE ORGANIZACIÓN ANTIIMPERIALISTA YA
Análisis Político

LA OFENSIVA REACCIONARIA NO TIENE FRENO: BORÓN PIDE ORGANIZACIÓN ANTIIMPERIALISTA YA

(★) .- El intelectual argentino advirtió, en el marco del Simposio Internacional "América Latina Resiste", que la falta de unidad de las fuerzas populares está abriendo las puertas a la ultraderecha en toda la región.

Con la claridad que da la militancia de toda una vida, el politólogo y sociólogo Atilio Borón compartió un análisis urgente sobre lo que está pasando en América Latina. No anduvo con vueltas: la resistencia popular existe, pero es sorda, inorgánica y no logra canalizarse en una estructura capaz de enfrentar al enemigo. Y ese enemigo no es un detalle menor: es una derecha radicalizada, internacionalizada y con el respaldo abierto del régimen Trump.
Borón repasó la historia reciente del continente para mostrar cómo se pasó de un ciclo progresista arrollador —con Hugo Chávez como puntapié inicial en 1998, seguido por Lula, Néstor Kirchner, Evo Morales, Rafael Correa y tantos otros— a una contraofensiva brutal que empezó a tomar forma en 2016 con el golpe institucional contra Dilma Rousseff en Brasil. A partir de ahí, la derecha y el imperialismo coordinaron una ofensiva que incluyó lawfare, golpes de Estado encubiertos y la cooptación de dirigentes que habían llegado al poder con banderas progresistas, como Lenín Moreno en Ecuador.
El diagnóstico del intelectual es crudo: hoy gobiernan en la región personajes como Javier Milei en Argentina, José Antonio Kast en Chile, Daniel Noboa en Ecuador o el fujimorismo en Perú. Todos representan lo más salvaje del neoliberalismo y del entreguismo a Estados Unidos. En el caso argentino, Borón fue contundente: el mileísmo es un fracaso fenomenal que endeudó al país como nunca, vació las reservas de oro y hundió a dos de cada tres familias en la pobreza. Pero el problema, explicó, no es solo el poderío de la derecha, sino la inexistencia de un frente único opositor.
"Frente a Milei no hay nada, solo un archipiélago de fuerzas en disputa intestina", resumió. Y puso el ejemplo de la consigna "Cristina libre", válida y necesaria, pero insuficiente si no viene acompañada de un programa concreto para terminar con la plaga neoliberal. La misma desorganización se replica en Chile, Uruguay, Paraguay y otros países, donde la desmovilización popular le allanó el camino a la extrema derecha.
Sobre Venezuela, Borón fue tajante: lo que ocurrió no fue una "extracción", sino un secuestro ilegal del presidente Nicolás Maduro, y el cambio de régimen que buscaba Estados Unidos fracasó porque el chavismo tiene un anclaje social que resiste. Pero la situación es dramática: el petróleo venezolano ya está siendo saqueado y la soberanía sobre los recursos energéticos fue violada.
El llamado final de Borón fue directo a los pueblos: hay que retomar el antiimperialismo como eje de la lucha, enterrar la moderación ingenua que no lleva a nada y construir organización. "Nada más equivocado que ser moderados en tiempos inmoderadamente radicales", sentenció, recordando que la batalla de las ideas es tan importante como cualquier trinchera.