El próximo jueves 30 de julio, en el Salón Azul de la Intendencia de Montevideo, arranca oficialmente el año de celebración de los 60 años de la unidad de la CNT, hoy PIT-CNT. Así lo anunciaron sus voceros en conferencia de prensa, dejando claro que esto no es un simple aniversario de escritorio: habrá actividades en barrios, asambleas, charlas y mesas de debate durante agosto, setiembre y hasta octubre, en todo el territorio nacional. La idea es que la conmemoración sea popular, de cercanía, bien lejos de los protocolos fríos.
El cierre grande está previsto para el 1° de octubre, cuando se corte la calle Jackson —donde está la sede sindical— para montar una fiesta con actividades culturales y la participación de distintos gremios. La frutilla del postre llega el 3 de octubre en el Teatro Solís, con una gala que promete emociones fuertes. “La unidad de la CNT es un hecho histórico que marcó la democracia de este país”, dijeron desde la organización, convocando a toda la sociedad a sumarse.
Uno de los oradores contó que el lema del ciclo es “construir el futuro desde los cimientos”. Y tiró un dato que duele y enseña: el 13 de agosto, víspera del 14 de agosto del 68 —fecha trágica para el movimiento estudiantil uruguayo—, se hará un evento en el Paraninfo de la Universidad para analizar cómo se gestó la confluencia que dio vida a esa unidad sindical tan poco común en el mundo. Porque en Uruguay una central única, transversal a la educación y a la actividad social, no es cualquier cosa.
En setiembre, el cronograma sube la apuesta con actividades descentralizadas: cooperativas, plenarios del interior, centros académicos. Todo para mirar el futuro sin perder de vista lo construido. Y acá el mensaje es claro: el movimiento sindical nació del encuentro entre los gremios de la industria y la educación pública, y esa alianza hay que ensancharla. “Hay que darle más oportunidades educativas a todes los trabajadores”, remarcaron, llamando al sistema educativo a salir del aula y encontrarse con la clase trabajadora.