Más de medio centenar de personas se juntaron el 19 de julio de 2026 en Portland, Oregón, para celebrar los 47 años del Comité de Solidaridad con Centroamérica (PCASC). En el encuentro se mezclaron viejas militantes con caras nuevas que llegaban por primera vez a una actividad del colectivo.
El PCASC tiene como meta educar y movilizar a estudiantes, trabajadores y vecinos en las luchas por derechos humanos y justicia social en todo el continente americano. Su trabajo se centra en crear un espacio donde quienes tienen valores anticapitalistas, antiimperialistas y antirracistas puedan construir comunidad y generar debates necesarios.
Durante la velada, varias oradoras señalaron la urgencia de la educación popular en medio de las permanentes intromisiones de Estados Unidos en la región. El país del norte tiene una larga historia de meterse en los asuntos de todo el mundo, y Centroamérica no es la excepción. Hoy, las fuerzas MAGA y Donald Trump amenazan con tomar el Canal de Panamá, mientras el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) manda detenidos a El Salvador. Antes, la CIA armó y entrenó a los Contras contra los sandinistas en Nicaragua.
Shizuko, la maestra de ceremonias del evento, contó que se involucró cuando estudiaba en Reed College. Una compañera organizaba viajes a Nicaragua, y ahí conoció la historia de las revoluciones y los movimientos sociales. Hoy es abogada de inmigración, y dice que debe ese trabajo cien por ciento al PCASC.
La música también tuvo su lugar en la lucha. Samuel D., desde Salem, tocó varias canciones y reflexionó sobre lo que significan 47 años de resistencia, juntando a personas que creen que la solidaridad no se detiene en líneas imaginarias dibujadas en mapas.
También se leyó un fragmento de “La muerte de Ben Linder”, el activista del PCASC asesinado por los Contras en 1987 mientras construía represas hidroeléctricas. En sus diarios, Linder escribió sobre el amor y la fuerza para seguir adelante sin olvidar a su gente.
El comité no solo educa a la comunidad, sino también a funcionarios electos. Hace poco, un representante desde Washington les pidió información sobre El Salvador. Participan en la Coalición de Defensa contra la Deportación, la Alianza Internacional de Migrantes y la Coalición por los Derechos de Inmigrantes de Portland. Necesitan más jóvenes y van a retomar las reuniones mensuales en agosto. Su meta es juntar 4.700 dólares y conseguir 47 nuevos aportantes para su aniversario. Tienen una organización hermana en Chicago, CISPES, que denuncia a los presos políticos en El Salvador.
Grupo Latitudes cerró la jornada con una hora de música y varios instrumentos. El ánimo estaba arriba, y las organizadoras listas para seguir educando mientras el PCASC se acerca a su medio siglo de existencia.