El sistema universitario y científico argentino se prepara para una semana de alto voltaje. Con un paro nacional de 24 horas previsto para este miércoles y una concentración central en el Obelisco desde las 16, la comunidad académica busca ponerle un freno al ajuste. La convocatoria, bajo el lema “¡Me pongo la camiseta para defender la ciencia argentina!”, invita a participar con la camiseta de la Selección como símbolo de respaldo al sistema científico, e incorpora la llamada “estrella culona” como emblema de las protestas.
La medida de fuerza es organizada por gremios como CONADU, APUBA y ADUBA, y se da en un contexto de casi 300 días de incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Ejecutivo. El plan de lucha contempla una jornada nacional con paro y movilizaciones este 12 de agosto, “Carpas por la Universidad y la Soberanía” entre el 18 y el 21 frente al Palacio Pizzurno, y un paro nacional de 48 horas para el 27 y 28 de agosto. La secretaria general de CONADU, Clara Chevalier, fue contundente: “Nos llama terroristas pero atenta contra la ley desde hace casi 300 días, porque no cumple ni lo que votó el Congreso, ni la medida cautelar, ni lo que firmó el 10 de junio”.
En el plano judicial, el expediente volvió al juzgado de primera instancia tras un fallo de la Sala III de la Cámara Contencioso Administrativa Federal, y el Consejo Interuniversitario Nacional solicitó que se ejecute de manera inmediata la medida cautelar que ordena al Estado cumplir con la ley. El reclamo incluye el pago de salarios y becas, y la transferencia de fondos para gastos de funcionamiento y hospitales universitarios. Los números del ajuste son elocuentes: según el CEPA, la ejecución del programa de Promoción de la Investigación cayó un 88% en el primer semestre, el CONICET sufrió una reducción del 35% y 379 científicos quedaron fuera del organismo en agosto.
La jornada tendrá alcance federal, con actividades en distintas provincias, y se realiza en medio de fuertes cuestionamientos por la pérdida de puestos de trabajo y la paralización de proyectos. Mientras el Ministerio de Capital Humano califica el paro como “prematuro”, la comunidad científica y universitaria sostiene que defender la educación pública es defender el futuro del país. La reunión paritaria convocada para el 1° de septiembre será la próxima instancia de evaluación, y desde los gremios anticipan que las medidas se profundizarán si persiste el incumplimiento.