La brigada internacional Fidel Castro, impulsada por Alba Movimientos, desembarcó en Venezuela con la misión de conocer la experiencia de las comunas y expresar su respaldo a la Revolución Bolivariana. Brasil, Argentina, Colombia, México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Chile y Panamá están representados en esta delegación que busca compartir vivencias y llevarse aprendizajes en uno de los momentos más complejos que atraviesa el proceso bolivariano.
Desde Panamá, Marco Moreno, trabajador de la construcción, relató que su gobierno celebró el bombardeo contra Venezuela y el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores, en un contexto que comparó con la intervención militar estadounidense de 1989 en Centroamérica. Aclaró que el pueblo panameño siente otra cosa: "Se solidariza con el pueblo venezolano y con Maduro. La brigada está aquí para volver a nuestros países y contar las cosas realmente como las vemos", sostuvo el sindicalista.
La hondureña Sinia Rápalo, del movimiento estudiantil Lorenzo Zelaya, apuntó contra la campaña de desinformación de los medios hegemónicos. Su interés es entender el funcionamiento de las comunas: "Tenemos muchas expectativas de aprender cómo se organizan, cómo favorecen al pueblo venezolano y poder replicar esa metodología en nuestros pueblos", afirmó.
La primera parada fue la comuna Panal 2021, en Caracas, un territorio que transformó la realidad de más de diez mil familias. Con casi dos décadas de trabajo, allí funcionan proyectos productivos y centros educativos. Aura Galeas, militante de Mujeres Socialistas de Honduras, destacó que ver ese proceso permite reflexionar sobre cómo construir poder colectivo fuera de las lógicas jerárquicas: "Sabemos que los ideales de Fidel y Chávez fueron tan visionarios que sembraron la semilla de la revolución. Ver la comuna es ver parte de esa visión y percibir que se mantiene".
A pesar de los embates del imperialismo, los anfitriones consideran que es momento de reafirmar el socialismo. Hernán Vargas, del núcleo venezolano de Alba Movimientos, propuso construir un gran frente contra el imperialismo y levantar las banderas socialistas con base en las experiencias concretas de Cuba y Venezuela. Para él, el camino es el de las comunas, el del pueblo que se autoorganiza y autogobierna su territorio, el mismo que construyeron los comedores comunitarios en Argentina o los campamentos del MST en Brasil.