LA BRONCA QUE ORGANIZA EL TERRITORIO: UNA MARCHA NACIONAL CONTRA EL DESPOJO Y LA MISERIA
Organización y Lucha

LA BRONCA QUE ORGANIZA EL TERRITORIO: UNA MARCHA NACIONAL CONTRA EL DESPOJO Y LA MISERIA

(★) .- El 19 de septiembre, la bronca popular busca unificar en las calles la defensa de la tierra, el salario y el trabajo frente a las políticas de Milei. Preparativos en Misiones.

La convocatoria a la "marcha de la bronca", pautada para el 19 de septiembre en todo el país, no nace de un malestar abstracto sino de urgencias concretas: el endeudamiento crónico con las financieras, la caída de salarios y jubilaciones, y una ola de despidos que en Misiones ya dejó más de cien trabajadores de Musimundo en la calle y golpeó a decenas de pequeñas empresas y talleres. La dirigente del Partido Obrero, Virginia Villanueva, anticipó que hoy a las 18 horas se realizará una reunión preparatoria en la Plaza 9 de Julio para darle forma local a una movilización que se presenta como la continuidad de la gran marcha del seis.
El conflicto de fondo es la disputa por el territorio y la vida digna. Villanueva denuncia que, ante la pasividad del gobierno provincial y la policía, se están desalojando campesinos en San Pedro y comunidades originarias en el centro de la provincia, mientras el caso de Montecamado se volvió el símbolo de una avanzada que busca expulsar a los pequeños productores para convertir Misiones en un latifundio. La denuncia apunta al decreto de necesidad y urgencia 70/23, que habilita la desregulación y la extranjerización de la tierra, una amenaza que choca con la realidad de una provincia de pequeñas parcelas y producción familiar.
La bronca también tiene un componente de clase: mientras las familias refinancian deudas para comprar alimentos con tarjeta, las empresas financieras se benefician y amenazan con intervenir sueldos o quedarse con las viviendas. No es solo un problema económico, es una cuestión de soberanía y de derechos que se pierden. Por eso la convocatoria busca articular a organizaciones ambientales, sindicatos combativos, agrupaciones de izquierda y movimientos sociales de todo el país, con la premisa de que cada lugar le dé a la protesta la forma que le dicte su propia actividad.
El desafío es que la bronca, esa sensación que ya traducen las encuestas, se convierta en una fuerza organizada que defienda la tierra, el trabajo y la vida comunitaria como bienes que no se negocian.