El conflicto arrancó en 2021, cuando Elevado Gold llegó a la región como operadora de la concesionaria Millaray S.A. Desde entonces, la empresa busca hacer prospección geológica para extraer muestras de mineral en el marco del proyecto Alto El Mulato, en la zona de Belén habitada por Peñas Negras, a entre 68 y 80 km de Laguna Blanca. Los comuneros denunciaron violencia, agresiones físicas y amenazas. Hubo videos que se difundieron ampliamente. También presentaron denuncias por el uso de gas pimienta.
La abogada de la comunidad, Andrea Morales Leanza, precisó el alcance del conflicto. Peñas Negras tiene 37 familias y alrededor de 100 comuneros entre niños y ancianos. Entre Aguas Calientes, Corral Blanco, La Angostura, Yastañán, Laguna Blanca y Vicuña Huasi suman cerca de 500 familias. En Jasimaná hay más de 800 personas. Casi 1000 indígenas afectados en total.
En la región existían ocho comunidades autoproclamadas: Laguna Blanca, Corral Blanco, Peñas Negras, Aguas Calientes, Carachi, La Angostura, Llasray Ñam y Vicuña Huasi. Peñas Negras comparte parte de su territorio con Jasimaná, cuyas bases se localizan entre Catamarca y Salta, donde se quiere llevar adelante el pedimento. El avance extractivista sobre el territorio ancestral no es nuevo. Lo que cambia es la escalada represiva.