EL PARTO DE LA SOBERANÍA: NACER DE NUEVO PARA NO SER ESCLAVES
Reflexión breve

EL PARTO DE LA SOBERANÍA: NACER DE NUEVO PARA NO SER ESCLAVES

(★) .- La emancipación real exige romper el cordón umbilical con la lógica colonial que todavía anida en nuestras instituciones.

Simón Rodríguez, el "loco" que educó al Libertador, nos legó una tesis explosiva que León Rozitchner rescata del olvido: la necesidad de un segundo nacimiento. No basta con salir del vientre materno; para ser verdaderamente libres, les habitantes de nuestra América debemos engendrarnos a nosotres mismes como sujetos históricos. Esta transformación radical busca desterrar al "godo" que llevamos dentro, esa herencia colonial que nos empuja a la servidumbre voluntaria y al desprecio por lo propio. La independencia política fue apenas el primer paso de un proceso que reclama su culminación económica y subjetiva.
La realidad actual nos muestra que la vieja monarquía no murió; simplemente cambió de traje para habitar las repúblicas liberales. El privilegio de unos pocos se sostiene sobre la expropiación de la vida de las mayorías, reproduciendo una lógica de despojo que vemos exacerbada por el régimen Trump y sus políticas de exclusión. Esos sectores dominantes simulan una democracia de cartón que oculta la guerra cotidiana contra les pobres. El saber oficial se utiliza para anestesiar la conciencia colectiva, separando la cabeza del cuerpo social para que las manos sigan trabajando en beneficio del capital.
Frente a este escenario de "bienestar falaz", la educación popular se erige como un arma insurgente capaz de despertar los sentidos adormecidos. Sentir el dolor ajeno como propio constituye el único cimiento sólido para una sociedad justa; es la compasión la que nos permite reconocer al otre como un igual. Necesitamos inventar nuestras propias instituciones para no seguir errando en la imitación servil de modelos que nos desprecian. La soberanía no es un decreto; es una construcción diaria de afectos y organización popular que recupere el poder de decidir nuestro propio destino.