LA ISLA BAJO ASEDIO: DÍAZ-CANEL DESNUDA EL PLAN DE APROPIACIÓN IMPERIAL
Política Imperial

LA ISLA BAJO ASEDIO: DÍAZ-CANEL DESNUDA EL PLAN DE APROPIACIÓN IMPERIAL

(★) .- El presidente cubano denuncia que el régimen Trump busca apropiarse de recursos y propiedades nacionales bajo el pretexto de una crisis que ellos mismos generaron.

Miguel Díaz-Canel lanzó una denuncia contundente desde sus redes sociales, exponiendo lo que califica como el verdadero objetivo detrás de la escalada hostil de Washington. El mandatario cubano reveló que el régimen Trump "pretende y anuncia planes para adueñarse del país, de sus recursos, de las propiedades y hasta de la misma economía que buscan asfixiar para rendirnos". Esta acusación directa llega en medio de una crisis energética sin precedentes que mantiene a la isla con apagones que superan las 20 horas diarias en algunas provincias.
La estrategia estadounidense se basa en lo que Díaz-Canel describe como "un indignante pretexto": utilizar las limitaciones económicas que el propio bloqueo de seis décadas ha generado para justificar una intervención más profunda. El presidente cubano fue enfático al señalar que la crisis actual resulta directamente de una guerra económica diseñada meticulosamente desde la Casa Blanca. Esta política de asfixia ha paralizado servicios vitales como hospitales y transporte, dejando al país sin recibir crudo durante más de tres meses bajo la Orden Ejecutiva 14380.
Las declaraciones de Díaz-Canel responden a las provocadoras palabras de Donald Trump, quien afirmó que sería "un gran honor" tomar Cuba. El magnate republicano expresó desde el Despacho Oval su convicción de que podría "hacer lo que quiera" con la isla, revelando una mentalidad colonial que muchos analistas consideran propia del siglo XIX. Esta retórica intervencionista se intensifica con figuras como el secretario de Estado Marco Rubio, quien promueve el castigo colectivo como herramienta política.
Expertos señalan que este recrudecimiento busca desviar la atención de los fracasos internos del régimen Trump, incluyendo el estancamiento de la guerra en Irán y su baja aprobación electoral. La crisis cubana se agrava con un apagón generalizado que dejó sin suministro a toda la isla, sumado a un terremoto de magnitud 5,8 que sacudió el oriente del país. Estas calamidades naturales se combinan con el cerco artificial impuesto desde Washington.
Ante este escenario de amenazas explícitas, Díaz-Canel reafirmó la voluntad soberana de su nación con un mensaje claro: "A Cuba la acompaña una certeza: cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable". La denuncia del presidente cubano expone cómo el imperialismo contemporáneo ya no se conforma con el control económico, sino que avanza hacia la apropiación territorial directa, utilizando como coartada las mismas crisis que genera. Esta estrategia de dominación totalitaria busca convertir a naciones soberanas en meros apéndices del capital transnacional, un proyecto que encuentra en la resistencia cubana uno de sus principales obstáculos históricos.