CHIKUNGUNYA AVANZA EN EL NORTE: PRIMERA MUERTE EN SALTA Y CASOS SE DISPARAN EN TUCUMÁN
Sanitarismo

CHIKUNGUNYA AVANZA EN EL NORTE: PRIMERA MUERTE EN SALTA Y CASOS SE DISPARAN EN TUCUMÁN

(★) .- La emergencia sanitaria por el virus chikungunya golpea con crudeza al norte argentino, con un saldo mortal y contagios en ascenso exponencial.

Salta registró su primera víctima fatal: un hombre de 68 años de Embarcación falleció tras complicaciones que derivaron en neumopatía. La provincia enfrenta un brote con 572 casos confirmados, concentrados principalmente en el departamento San Martín. Francisco García Campos, director de Coordinación Epidemiológica, advirtió sobre las tres fases del virus, incluyendo una etapa crónica que puede generar discapacidad funcional. El sistema sanitario activó protocolos de rehabilitación ante las secuelas musculoesqueléticas que ya afectan a pacientes en localidades como Colonia y Salvador Mazza.
En Tucumán, la situación se agrava con un aumento del 60% en los contagios en apenas una semana, alcanzando 93 casos confirmados. Los focos se concentran en el sur de la capital provincial y El Manantial, aunque comienzan a aparecer casos aislados en otras zonas. El ministro de Salud Luis Medina Ruiz reconoció la "presión epidemiológica" desde países limítrofes y provincias vecinas como Salta. Equipos sanitarios realizan operativos casa por casa para detección temprana, eliminación de criaderos y fumigación.
Las autoridades insisten en medidas preventivas clave: uso de repelente, eliminación de recipientes con agua acumulada y consulta médica inmediata ante síntomas. El virus, transmitido por el mosquito Aedes aegypti, presenta fiebre alta y dolor articular intenso que puede incapacitar a los pacientes. Aunque no hay casos graves internados en Tucumán, el riesgo aumenta para adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.
La crisis sanitaria expone las vulnerabilidades del sistema de salud regional frente a enfermedades transmitidas por vectores, en un contexto donde factores ambientales y la falta de políticas preventivas sostenidas crean condiciones propicias para epidemias. La respuesta comunitaria y la acción estatal coordinada se vuelven urgentes ante un escenario que podría escalar rápidamente si no se toman medidas integrales que vayan más allá de la fumigación y aborden determinantes sociales de la salud.