AMAUTA VUELVE A HABLAR CIEN AÑOS DESPUÉS
Homenaje

AMAUTA VUELVE A HABLAR CIEN AÑOS DESPUÉS

(★) .- Una publicación que nació para separar la paja del grano sigue dejando semilla en el surco peruano.

En setiembre de 1926 apareció el primer número de "Amauta", la publicación que muchos tienen por la más importante de la historia del Perú. La fundó y dirigió José Carlos Mariátegui La Chira, al que el país llama amauta, y que traía de Europa el propósito de fundar una revista. Las vueltas de la vida se lo impidieron por un tiempo. Su esfuerzo se juntó con el de otros intelectuales y artistas que pensaban parecido. Dos años antes, esa publicación habría sido una voz casi personal. En setiembre de 1926 ya era la voz de un movimiento y de una generación.
El propósito fue abrir una tribuna de debate ideológico, con amplitud, para escuchar a todos los que se manifestaban a favor de crear un Perú nuevo dentro del orden que nacía. No hablaba de eso en abstracto: hablaba del que ya se estaba construyendo, como Rusia después de la revolución bolchevique de Octubre de 1917. Las páginas se abrían con perspectiva renovadora, vanguardista, revolucionaria, y nada sectaria.
Mariátegui lo escribió sin vueltas: la publicación no era una tribuna libre abierta a todos los vientos del espíritu. Hay ideas buenas e ideas malas, decía. Él mismo se definía como un hombre con una filiación y una fe. Por eso Amauta rechazaba lo contrario a su ideología y también lo que no traducía ideología alguna. El título no era adorno: era adhesión a la raza, homenaje al incaísmo, y una palabra que la publicación volvía a crear.
El objeto de esta, según su propia presentación, era plantear, esclarecer y conocer los problemas peruanos desde puntos de vista doctrinarios y científicos, mirando siempre al Perú dentro del panorama del orbe. Estudiaba los grandes movimientos de renovación políticos, filosóficos, artísticos, literarios, científicos. Todo lo humano era suyo. Y su destino no era un programa: era un objeto, un espíritu. Cien años después, la semilla sigue en el surco.