Montevideo se prepara para una nueva travesía audiovisual. Según informó la Intendencia capitalina, la 35ª edición del Festival Internacional de Cine para Niñas y Niños, conocido como Divercine, se desplegará durante todo agosto en salas y centros culturales de la ciudad, con entrada libre y el apoyo de Montevideo Audiovisual.
El eje curatorial de este año es tan potente como necesario: la movilidad humana. Bajo el lema "Divercine en Movimiento, el mundo en la mochila", la propuesta no solo invita a viajar a través de las historias, sino que aborda con sensibilidad las experiencias de quienes llegan, se van y se reencuentran en territorios nuevos. Una decisión artística que coloca a las infancias frente a un espejo global, donde la diversidad cultural se vuelve protagonista.
La programación, cuidadosamente segmentada por edades, demuestra un respeto profundo por la inteligencia del público infantil. Para los más pequeños, de 4 a 6 años, se ofrecen cortometrajes como "El cielo era un caramelo" o "Toin Toin", que exploran la imaginación y la amistad. El bloque de 7 a 9 años incluye títulos como "Falsa Identidad" y "Mi sombra y yo", donde la aventura y el humor sirven para cuestionar formas de mirar el mundo. Los preadolescentes, de 10 a 12 años, encontrarán en "Ciudad Animal" o "Rompecorazones" un espacio para reflexionar sobre identidad, memoria y diversidad.
Pero Divercine trasciende la mera exhibición. El sábado 8 y domingo 9 de agosto, la realizadora argentina Aldana Duhalde dictará un taller gratuito en el Museo Torres García, orientado a estudiantes y profesionales que deseen fortalecer sus proyectos audiovisuales dirigidos a niñas y niños. Un gesto que subraya la vocación formativa del festival.
En un gesto de accesibilidad que debería ser norma, todas las funciones contarán con interpretación en Lengua de Señas Uruguaya (LSU), garantizando que la experiencia cinematográfica sea un derecho universal para todas las infancias. Divercine no solo entretiene: construye ciudadanía cultural.