LOS HIJOS DE LA REVUELTA: LA NUEVA GENERACIÓN REVOLUCIONARIA CHILENA
Organización y Lucha

LOS HIJOS DE LA REVUELTA: LA NUEVA GENERACIÓN REVOLUCIONARIA CHILENA

(★) .- Una entrevista exclusiva con la Unión Socialista del Trabajo revela el pensamiento de jóvenes que heredaron el legado del estallido social.

La Unión Socialista del Trabajo (UST) emerge como una organización política de jóvenes entre 16 y 28 años que se autodefinen como "hijos de la revuelta social de octubre de 2019". En entrevista con el medio chileno Liberación, sus representantes Cristian Carvallo y Giovanni Rodríguez exponen un proyecto que rechaza reformismos y apunta directamente a la toma del poder por las clases oprimidas. No se trata de socialdemócratas que creen en cambios graduales dentro del capitalismo, sino de revolucionarios que buscan construir un nuevo futuro desde las bases.
Estos jóvenes trabajadores y estudiantes se definen marxistas-leninistas, pero mantienen una postura antidogmática abierta a la unidad con otras corrientes anticapitalistas. Su militancia significa "poner el cuerpo y el alma en servir a los demás, a nuestra clase", según explica Carvallo. Reconocen el legado histórico de luchadores anteriores, pero señalan que la dictadura generó un deterioro ideológico que detuvo procesos revolucionarios previos.
La UST se posiciona como antifascista, antiimperialista y partidaria de la autodeterminación de los pueblos. Apoyan la resistencia anticolonial en Medio Oriente y la lucha del pueblo mapuche contra la militarización estatal. Sobre las opresiones de género, raza y orientación sexual, comprenden estas luchas como expresiones vivas del pueblo trabajador, resultado histórico del colonialismo y la esclavitud que configuraron la diversidad latinoamericana.
Su concepto de poder popular va más allá del populismo reformista: buscan construir un contra-poder de la clase trabajadora que rivalice con la institucionalidad dominante. Ejemplifican con los cordones industriales de la Unidad Popular, donde los trabajadores ejercían control independiente del gobierno. Reconocen que la hegemonía cultural burguesa permeó a la sociedad chilena, especialmente tras la "doctrina del shock" dictatorial, pero ven en la gente común cuestionamientos a problemas como la vivienda, la educación y la subsistencia.
Esta nueva generación revolucionaria chilena representa la promesa de lo no conquistado, heredera directa de la energía desatada en 2019, que ahora busca canalizar la rebeldía juvenil hacia un proyecto socialista consciente y organizado.

Fuente: Entrevista publicada en Liberación.cl, medio digital chileno que cubre temas sociales, políticos y culturales desde una perspectiva crítica y de izquierda.