TARIFA ZERO: EL CINE QUE EXPONE LA CIUDAD EN DISPUTA
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TARIFA ZERO: EL CINE QUE EXPONE LA CIUDAD EN DISPUTA

(★) .- ¿Cuántas horas de vida se pierden en un colectivo? Un documental premiado convierte el boleto de transporte en un símbolo de la desigualdad que define quién puede habitar la ciudad.

Un viaje al centro de la disputa urbana. El documental Tarifa Zero: Cidade em Disputa, producción de Brasil de Fato y la Fundación Rosa Luxemburgo, no solo retrata un problema de movilidad; lo presenta como el escenario donde se decide el derecho a la salud, la educación y el trabajo. Según la productora ejecutiva, Katarine Flor, la obra condensa un debate que la fundación considera central: el costo del transporte como determinante de la dignidad.
La narrativa se ancla en las vidas de Sebastiana y Júlio, dos personajes de diferentes generaciones y puntos de São Paulo que comparten un mismo drama: el tiempo devorado por el transporte público. Flor destaca que la elección de estos perfiles, una mujer negra de la periferia y un estudiante militante, fue una decisión del equipo del Brasil de Fato para visibilizar a quienes más sufren el déficit de políticas públicas. El filme evidencia que la distancia geográfica se traduce en una distancia social abismal, donde el eslabón más débil es la población periférica y racializada.
El valor del documental, que ya cosechó premios internacionales, no reside únicamente en su denuncia, sino en su propuesta. La obra presenta la tarifa cero no como una utopía, sino como una política pública viable y civilizatoria. En diálogo con especialistas como Lúcio Gregori, Gisele Brito y Daniel Santini, se desarma la idea de que el problema es solo el precio del boleto. Se cuestiona también la llamada "revolución verde" y sus intereses, advirtiendo que la simple electrificación de la flota de automóviles no resuelve la movilidad si no se discute quién define las prioridades de la ciudad.
La producción, que tendrá su lanzamiento online durante la Flipei, trasciende la pantalla para invitar a la audiencia a repensar el tiempo y el espacio urbano. El documental no solo muestra un problema; propone una disputa de sentido sobre qué ciudad queremos habitar, donde el transporte deje de ser un gasto para convertirse en un derecho. La cinta nos invita a pensar, como bien sugiere su título, es quién gana y quién pierde en esta batalla por la ciudad.