El documental Gaza: Médicos bajo ataque se llevó el premio BAFTA TV en la categoría de actualidad. Pero la ceremonia en Londres no fue solo una celebración: el equipo del filme convirtió el escenario en un tribunal para denunciar el "medicidio" israelí y la censura de la BBC, que financió la investigación pero se negó a emitirla.
La periodista Ramita Navai subió al Royal Festival Hall y soltó la bomba: la BBC pagó por el proyecto, pero luego lo abandonó alegando "preocupaciones sobre la imparcialidad". Channel 4 terminó transmitiéndolo. Navai fue tajante: "Nos negamos a ser silenciados y censurados". El productor ejecutivo Ben De Pear dedicó el galardón a los más de 250 periodistas asesinados en Gaza bajo ataques israelíes y lanzó un dardo directo a la cadena pública británica, preguntando si también cortarían su discurso en la emisión diferida.
El documental retrata el genocidio entre octubre de 2023 y octubre de 2025, con más de 70.000 palestinos muertos, 32 de 36 hospitales dañados y 1.700 trabajadores sanitarios asesinados. La escena inicial muestra el crimen del 23 de marzo de 2025, cuando soldados israelíes fusilaron a ocho médicos, seis socorristas y un empleado de la ONU, pese a que viajaban en ambulancias y vehículos claramente identificados. Sus cuerpos fueron enterrados en una fosa común.
La premiación expuso las contradicciones del sistema mediático británico: una corporación que financia la verdad pero la esconde cuando incomoda al poder. Mientras la BBC calla, los hospitales de campaña siguen siendo la única esperanza para los gazatíes.