El campo colombiano concretan una nueva jornada de lucha. Campesinos, indígenas y comunidades afrodescendientes anunciaron un paro nacional para defender la jurisdicción agraria y rural, una herramienta clave para la distribución de la tierra y la protección de los territorios frente al despojo. La movilización, convocada para este 20 de mayo, promete bloqueos y concentraciones en varios departamentos del país.
Las organizaciones denuncian que la Corte Suprema de Justicia ha frenado la implementación de esta jurisdicción, mientras el Congreso debate una ley que podría definir su alcance. Para los sectores populares, se trata de un choque directo entre el poder judicial, históricamente aliado de las élites terratenientes, y las demandas de justicia social del campesinado. Las rutas de bloqueo incluyen vías estratégicas en el Meta, Cauca, Tolima y Córdoba, entre otras regiones.
El gobierno de Gustavo Petro, que impulsó la reforma agraria como bandera, queda en una posición incómoda: prometió respaldar la jurisdicción, pero la presión de los grandes propietarios y la burocracia judicial complican el avance. Mientras tanto, los campesinos exigen hechos concretos, no discursos. La historia en Colombia lo dice todo: cuando el campo se para, el poder tiembla.