Este miércoles 20 de mayo, una multitudinaria Marcha Federal en defensa de la Salud Pública recorrerá las calles de todo el país, con epicentro en Plaza de Mayo y réplicas en ciudades como Rosario. La movilización, convocada por la CTAA, ATE, la CGT y la Federación Sindical Nacional de Trabajadores (FESINTRAS), denuncia el brutal ajuste que el gobierno de Javier Milei aplicó al sistema sanitario: una caída del 34% en el presupuesto del Ministerio de Salud entre 2023 y 2025, más un recorte adicional de 63 mil millones de pesos en mayo de este año.
Los números son escalofriantes. El hospital Garrahan perdió el 14% de su financiamiento, El Cruce un 23% y el SAMIC de El Calafate un 32%. Los fondos nacionales a las provincias cayeron un 62%, mientras que el programa Remediar, que garantizaba medicamentos esenciales a 20 millones de personas, fue vaciado. El presupuesto del Instituto Nacional del Cáncer se redujo un 61% y el PAMI sufrió un recorte del 41,3% en el primer trimestre de 2026. A esto se suma la salida de Argentina de la OMS y el despido de 1400 trabajadores sanitarios.
Mientras el sistema público se satura —740 mil personas dejaron las prepagas y volcaron toda la demanda en los hospitales estatales—, el gobierno sigue con su motosierra. La salud no es un negocio, es un derecho. Hoy las calles lo gritan.
