La Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá se convirtió en un hervidero de debate político. Docentes y estudiantes se reunieron para definir un cronograma de actividades de concientización sobre los modelos de país que se disputan en el balotaje presidencial colombiano. La iniciativa busca llevar el análisis crítico directamente a las calles y los espacios de transporte público.
El plan incluye dos grandes movidas. La primera es lo que llaman "clases a la calle": los profesores van a dar clases abiertas para analizar el sistema de transporte, el fascismo, el totalitarismo y cómo el sistema financiero impacta en la economía, la sociedad y la educación. La segunda actividad consiste en meterse en los sistemas de transporte masivo para conversar con la gente de manera pausada, voz a voz, sin apuros ni discursos prefabricados.
Esta corriente de movilización universitaria no es un caso aislado en la región. En América Latina ha cogido mucha fuerza, como se vio en Bolivia, Ecuador y Perú, donde las organizaciones sociales, étnicas y estudiantiles salieron a las calles. En Colombia, tras la primera vuelta electoral que dejó como contendiente al candidato de la extrema derecha, las asambleas universitarias promueven el debate, la organización y la movilización, mientras difunden sus propuestas en redes sociales y mantienen un diálogo permanente con la población.