EL MUNDIAL NO TAPA EL DOLOR: FAMILIARES DE DESAPARECIDXS MARCHARON HACIA EL AZTECA
Derechos Humanos

EL MUNDIAL NO TAPA EL DOLOR: FAMILIARES DE DESAPARECIDXS MARCHARON HACIA EL AZTECA

(★) .- Colectivos de búsqueda salieron desde Taxqueña para exigir justicia en pleno inicio de la Copa del Mundo.

Mientras el mundo pone los ojos en el Estadio Azteca para el partido inaugural del Mundial 2026, cientos de familiares de personas desaparecidas en México se prepararon para hacer exactamente lo contrario: ocupar las calles y llevar su reclamo hasta las puertas del mismo estadio. La marcha, convocada por colectivos de búsqueda, arranca desde las inmediaciones del Metro Taxqueña y avanzó rumbo al coloso de Santa Úrsula, en una acción que busca visibilizar la crisis de desapariciones que el gobierno federal no ha podido resolver.
La convocatoria no es casual. Amnistía Internacional documentó que, en lo que va del sexenio, más de 120 mil personas han sido reportadas como desaparecidas en el país, y las cifras siguen creciendo. Organizaciones como "Buscadoras por la Paz" y "Hasta Encontrarles" denuncian que el Estado mexicano no solo no investiga, sino que criminaliza a quienes buscan a sus seres queridos. "No vamos a permitir que el Mundial sea un show mientras nuestros hijos e hijas siguen sin aparecer", declaró una de las buscadoras a medios locales.
La protesta también apunta a la complicidad internacional. Amnistía Internacional emitió un comunicado urgente pidiendo a las autoridades mexicanas que garanticen la seguridad de las manifestantes, especialmente de las mujeres buscadoras, que enfrentan amenazas, hostigamiento y violencia institucional. El organismo recordó que México es uno de los países más peligrosos del mundo para defender derechos humanos, y que el contexto del Mundial no debe ser excusa para reprimir la protesta social.
Desde Alemania, la Deutsche Welle también cubrió la movilización, destacando que las buscadoras planean instalar un tendedero con fotografías de sus desaparecidos en las inmediaciones del estadio, como una forma de recordarle al mundo que el futbol no puede tapar la tragedia. La consigna es clara: mientras haya una persona desaparecida, no hay fiesta que valga.