SOBERANÍA DE QUIÉNES, PARA QUIÉN: EL MAR ARGENTINO EN VENTA
Extractivismo

SOBERANÍA DE QUIÉNES, PARA QUIÉN: EL MAR ARGENTINO EN VENTA

(★) .- Mientras se celebraban gestas patrióticas, Milei firmó un decreto que abre la puerta a una empresa británica para explorar petróleo en la Cuenca Argentina Norte.

La columna publicada en Revista Cítrica y reproducida por No a la Mina arranca con una escena que parece sacada de una novela de realismo mágico: mientras el pueblo celebraba una victoria contra Inglaterra, Javier Milei firmaba el decreto 590/2026 para convocar a un concurso público internacional que le abre el camino a la empresa británica Challenger Energy Group PLC para buscar petróleo en 5.000 km2 del mar argentino, frente a la costa bonaerense y en el límite con Uruguay. El decreto, además, autoriza cláusulas que establecen la prórroga de jurisdicción a favor de tribunales arbitrales internacionales. O sea, soberanía para las corporaciones, no para el pueblo.
La nota recorre el historial de entrega de los mares argentinos gestión tras gestión, sin grietas políticas. Recuerda que en 2018, durante el macrismo, se ofertaron 18 áreas a petroleras como YPF, Shell y las inglesas Tullow y Shell. En 2021, con Alberto Fernández, Juan Cabandié autorizó los bombardeos sísmicos de Equinor, que recién se frenaron por el ATLANTICAZO de enero de 2022. Y ahora, con Milei, la historia se repite: "A la soberanía del pueblo, que se la lleve el viento", sentencian desde la Red de Comunidades Costeras.
El texto también desnuda la hipocresía del discurso soberanista. La ampliación de la plataforma continental, aprobada en 2020 y aclamada como un hito de soberanía científica, es citada por el propio decreto 590/2026 como fundamento para entregarle el mar a una corporación extranjera. "Soberanía para qué y para quién", preguntan, mientras recorren los territorios de sacrificio: Vaca Muerta devorando humedales entrerrianos, el Golfo San Matías amenazado por el Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, Bahía Blanca con su ría contaminada por décadas de petróleo. "Las penas son de nosotros, y las vaquitas, son ajenas", concluyen, reivindicando una soberanía que no es la del discurso oficial, sino la de las comunidades que defienden sus cuerpos y territorios del saqueo.