UN NUEVO MONCADA: DÍAZ-CANEL DENUNCIA EL GENOCIDIO SILENCIOSO DEL BLOQUEO Y LLAMA A LA RESISTENCIA
Un día como hoy

UN NUEVO MONCADA: DÍAZ-CANEL DENUNCIA EL GENOCIDIO SILENCIOSO DEL BLOQUEO Y LLAMA A LA RESISTENCIA

(★) .- En el 73 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, el presidente cubano comparó la asfixia económica de Washington con una guerra declarada contra las izquierdas de todo el planeta.

Con la plaza de Pinar del Río repleta de cinco mil personas y un mensaje del General de Ejército Raúl Castro, Miguel Díaz-Canel encabezó el acto central por el Día de la Rebeldía Nacional y lanzó una denuncia que retumbó más allá de la Isla: Cuba no solo enfrenta el bloqueo más largo de la historia, sino una escalada genocida diseñada para rendir al pueblo por hambre y por falta de luz. “Cuba libra hoy una batalla histórica, un nuevo Moncada”, sentenció el mandatario.
Díaz-Canel fue directo al describir la situación: el régimen de Estados Unidos ha recrudecido su política de seis décadas de bloqueo imponiendo un cerco energético y financiero que provoca apagones de más de un día, paralización de industrias y miseria para decenas de miles de trabajadores. Las cifras que soltó desde la tribuna son escalofriantes. Más de 100 mil cirugías no pueden realizarse. 118 mil pacientes oncológicos, entre ellos 1.200 niños, quedaron sin tratamientos de primera línea. Y la tasa de mortalidad infantil, que estaba en 4,5 por cada mil nacidos vivos, se disparó a 9,3. “En esos números van los rostros de niños que no vieron la vida como consecuencia del bloqueo”, afirmó.
El presidente comparó a los funcionarios del Departamento de Estado con “redactores de edictos y bandos militares que tanto se hicieron temer y odiar en los oscuros tiempos medievales o de las ocupaciones nazis”. Y denunció que Washington declaró “una guerra mundial contra las izquierdas y a Cuba como capital del comunismo en el siglo XXI”. Según Díaz-Canel, el gobierno estadounidense busca un chivo expiatorio para culpar de la crisis a la resistencia cubana, cuando la verdadera amenaza para la región es la política de agresiones que provoca hambrunas, migraciones desordenadas y muerte en todo el mundo.
Pero el discurso no fue solo denuncia. Rodeado de dirigentes como José Ramón Machado Ventura y ante una provincia que mantiene una tasa de mortalidad infantil de 4,8 por cada mil nacidos vivos y cero muertes maternas a pesar de los apagones, Díaz-Canel reivindicó el heroísmo cotidiano del pueblo cubano. Recordó que Pinar del Río produce el 70% del tabaco nacional, instaló cuatro parques fotovoltaicos que suman 87 megavatios y sigue formando médicos que luego salvan vidas en 38 países. “Dejen a Cuba vivir en paz”, exigió.
Con el centenario de Fidel Castro como telón de fondo, el mandatario cerró con un llamado a la acción: no esperar, no lamentarse, buscar alternativas con audacia, producir, sustituir importaciones y confiar en las propias fuerzas. “Que cada amanecer nos encuentre en pie de lucha”, concluyó, mientras la plaza coreaba que frente al bloqueo habrá más trabajo y más unidad.