EL 14 DE AGOSTO NO ES SOLO UN DÍA SIN CLASES: LA MEMORIA ESTUDIANTIL QUE SE RESISTE A PERDERSE
Un día como hoy

EL 14 DE AGOSTO NO ES SOLO UN DÍA SIN CLASES: LA MEMORIA ESTUDIANTIL QUE SE RESISTE A PERDERSE

(★) .- La conmemoración de los mártires estudiantiles vuelve a las calles en 2026, pero la pregunta incómoda sigue siendo si las nuevas generaciones conocen su origen.

Cada 14 de agosto, los salones de enseñanza media uruguaya se llenan de un interrogante que se repite: “Profesor, ¿mañana pasa lista?”. La respuesta siempre es sí, aunque la pregunta esconda otra, más profunda y casi nunca formulada: ¿por qué hay paro? La fecha remite a la muerte de Líber Arce, estudiante de Odontología, herido de bala por fuerzas policiales en 1968 durante una movilización frente a la ex Facultad de Veterinaria. No era una juntada para esquivar clases: se reclamaba por el boleto, el presupuesto, el acceso a la educación y las libertades en un país que se encaminaba al autoritarismo.
La conmemoración de 2026 tiene su programa confirmado. La Federación de Estudiantes Universitarios Uruguay (FEUU) convoca a partir de las 18:00 horas en la explanada de la Universidad de la República, para marchar hacia la plaza 1º de Mayo, frente al Palacio Legislativo. El cierre musical estará a cargo de bandas como Trotsky Vengarán, Cayó la Cabra, Papina de Palma y Casi Guille. Además, por primera vez, estudiantes recorrerán los cementerios del Buceo, del Norte y del Cerro para homenajear a los mártires, cuidar sus tumbas y realizar oratorias con el consentimiento de las familias, según explicó Gonzalo Samudio, responsable de la organización de la FEUU.
El problema, advierte la columna de Semanario Voces, es la desconexión generacional. La participación estudiantil en enseñanza media se debilitó, y la separación entre Ciclo Básico y Bachillerato cortó la transmisión de experiencias. La palabra sindicato parece molesta para algunos sectores, y las medidas gremiales suelen ser tildadas de ideológicas, como si pensar colectivamente fuera un delito. Los derechos conquistados, como el boleto gratuito, se naturalizaron hasta el punto de olvidar que costaron vidas.
Sin embargo, sería injusto decir que la juventud no se mueve. Hubo ocupaciones y protestas recientes por infraestructura, presupuesto, protocolos contra el acoso y participación en reformas educativas. Lo que falta, sostiene la nota, es educación para participar: ofrecer herramientas históricas para que cada estudiante decida con conocimiento. Porque si el 14 de agosto se convierte solo en un día sin clases, en tiempos de alta inasistencia, algo se está haciendo mal.