MÁS OLEODUCTOS, MENOS BOMBEROS: CANADÁ SE QUEMA MIENTRAS EL CAPITAL MIRA PARA OTRO LADO
Política Neoliberal

MÁS OLEODUCTOS, MENOS BOMBEROS: CANADÁ SE QUEMA MIENTRAS EL CAPITAL MIRA PARA OTRO LADO

(★) .- Organizaciones indígenas, sindicales, ecologistas y comunistas denuncian que los gobiernos de Canadá priorizan los subsidios a las petroleras mientras el fuego arrasa el norte de Ontario, se informó en artículo de peoplesworld.org.

Organizaciones indígenas, sindicales, ecologistas y comunistas de Ontario exigen a los gobiernos provincial y federal que asuman su responsabilidad en la crisis de incendios forestales que azota la provincia y llena de humo los cielos de toda Norteamérica. Los incendios siguen destruyendo comunidades en el norte de Ontario, desplazando a pueblos indígenas y trabajadores, mientras el humo genera consecuencias sanitarias devastadoras a cientos de kilómetros de distancia.
Jack Copple, organizador del Partido Comunista de Ontario, señala que el aumento en la frecuencia e intensidad de los incendios es resultado directo de la crisis climática global, provocada por siglos de expansión capitalista y decisiones políticas escandalosas. Entre ellas, destaca los miles de millones de dólares públicos destinados a comprar el oleoducto Trans Mountain y los recientes anuncios del gobierno federal de Mark Carney y el gobierno provincial de Doug Ford para construir más oleoductos hacia el este y el oeste desde Alberta.
Los gobiernos y las corporaciones venden estos proyectos como una medida de soberanía y seguridad energética, pero en realidad son un subsidio público a los monopolios del petróleo y el gas. Las propias tablas actuariales del gobierno revelan que el Trans Mountain recuperará menos de la mitad del gasto público total. A eso se suman las miles de toneladas de emisiones que estos oleoductos arrojan a la atmósfera, intensificando la crisis climática y desplazando a más naciones indígenas.
Paradójicamente, los incendios actuales están quemando a lo largo de la ruta prevista para el oleoducto propuesto por Ford, destruyendo la infraestructura ya existente. Mientras tanto, desde 2018 la generación de electricidad con combustibles fósiles en Ontario pasó del 4% a casi el 20% de la producción total. Si Carney y Ford quisieran verdadera soberanía energética, impulsarían la energía solar, eólica, hidroeléctrica y geotérmica, pero prefieren destinar fondos públicos al aumento del presupuesto militar.
Las primeras víctimas de estos incendios son las naciones indígenas del norte de Ontario, que representan el 42% de todas las evacuaciones a pesar de ser solo el 5% de la población canadiense. Según la periodista Brandi Morin, el 80% de las comunidades mayoritariamente indígenas están en regiones boreales propensas al fuego porque la política colonial las ubicó allí. Algunas comunidades han sido evacuadas cinco, seis o siete veces en dos décadas.
El Partido Comunista exige redirigir los 150 mil millones de dólares destinados a la guerra y los miles de millones para oleoductos hacia la extinción de incendios y una transición ecológica. Propone estatizar toda la industria extractiva bajo control democrático, con cárcel para los ejecutivos que se nieguen a pagar la transición. La única cura para la crisis climática, afirman, es abandonar la lógica destructiva del sistema capitalista.