MURIÓ LEONCIO BUENO, EL POETA OBRERO QUE LE CANTO A LA CÓLERA Y A LA DIGNIDAD
Homenaje

MURIÓ LEONCIO BUENO, EL POETA OBRERO QUE LE CANTO A LA CÓLERA Y A LA DIGNIDAD

(★) .- A los 106 años, el autor de "Rebuzno propio" dejó un legado de versos combativos y memoria social.

El poeta, obrero y autodidacta Leoncio Bueno falleció el viernes 31 de julio a las 5:15 de la madrugada, a los 106 años. Nacido en 1920 en la hacienda La Constancia, en Chocope, La Libertad, fue desde muy joven peón agrícola en la hacienda Casa Grande, donde tomó contacto con anarcosindicalistas y apristas, integrándose al movimiento social. Su vida es la crónica de un hombre que hizo de la palabra una herramienta de lucha.
Migró a Lima a los 19 años, donde se desempeñó como obrero textil y de construcción civil, mientras incursionaba en el periodismo y la militancia política. Expulsado del Partido Comunista Peruano en 1944 tras un choque con la cúpula durante una huelga general, se alineó con el trotskismo y la izquierda disidente. Ese mismo año fundó la revista Cara y sello y en 1948 el Grupo Obrero Marxista, junto a figuras como Emilio Adolfo Westphalen y Rafael Méndez Dorich. También participó en la creación del Grupo Primero de Mayo en 1956, que impulsaba recitales poéticos y publicaba cuadernos de poesía con una clara orientación proletaria.
Su compromiso le costó la cárcel en dos ocasiones: la primera en 1948, en la cárcel Central de Varones, por llamar "sirviente del capitalismo" al entonces presidente Bustamante y Rivero; la segunda, en la isla penal El Frontón, por instigar contra el gobierno del general Odría. A pesar de la represión, continuó su labor como redactor en revistas literarias y trabajando en su taller de baterías en el distrito de Breña. Su obra poética incluye títulos fundamentales como Al pie del yunque (1966), Invasión poderosa (1970), Rebuzno propio (1976), La guerra de los runas (1980) y Los últimos días de la ira (1990), entre otros.
Rebuzno propio, publicado en 1976, es considerada una obra fundamental de la poesía social y de resistencia en el Perú. Con secciones como "Asnografía" y poemas como "La dicha de los dinamiteros", Bueno exploró la voz popular, la crudeza de la vida urbana y obrera, y una estética de rebeldía frente a los privilegios y la sociedad de consumo. Su voz poética, construida al margen de los círculos criollos formalistas, es reconocida como una de las expresiones más importantes de la poesía social peruana.
La Casa de la Literatura Peruana lamentó su partida y recordó que en 2016 lo distinguió por "la calidad de su obra literaria, cuya poesía constituye una de las voces más singulares y comprometidas de la literatura peruana". En junio de 2026 recibió la Orden de los Grandes Maestros de la Cultura Peruana. En 2020, con motivo de su centenario, se estrenó el cortometraje "100 años con Leoncio Bueno", dirigido por Javier Corcuera, quien lo definió como "un trozo de memoria del país" y un hombre de vida "coherente y combativa". El propio poeta resumió su escritura: "Escribo para expresar el volcán que llevo dentro". Con su partida, el Perú pierde a una de las voces más singulares y comprometidas de su literatura, un hombre que supo exponer su cólera y su inconformidad con el mundo.