Con el nombre "Soldado de una época", la exposición montada en la Duma Estatal rinde homenaje a Fidel Castro a pocas semanas de cumplirse el centenario de su nacimiento, el 13 de agosto. La muestra, organizada por la facción del Partido Comunista de Rusia, busca no solo recordar al líder histórico de la Revolución Cubana, sino también abrir el debate sobre soberanía e independencia de los estados, valores que Fidel encarnó hasta el último de sus días.
Las imágenes de gran formato llevan a los visitantes por cada rincón de Cuba donde el Comandante dejó su huella. En los discursos de apertura, legisladores rusos destacaron que Fidel demostró que una idea correcta, cuando conecta con el pueblo, puede obrar milagros. "La gente muere, pero las ideas por las que lucharon perduran", fue una de las citas del líder cubano que resonaron en el recinto parlamentario.
La iniciativa se inscribe en el programa nacional anunciado por el presidente Vladimir Putin para exaltar la figura de Castro, considerado en Rusia como uno de los imprescindibles del siglo XX y XXI en Latinoamérica y el mundo. Los organizadores subrayaron que el legado de Fidel —soberanía, educación de excelencia, salud pública y respeto al trabajador— sigue vigente y es bandera de quienes hoy defienden la justicia social en todo el planeta.
Desde Moscú, las autoridades políticas, gubernamentales y legislativas de la nación eslava diseñaron un cronograma de actividades para rememorar las hazañas del "Caguairán de la isla de la libertad"*, como llaman los rusos a Cuba. La exposición reafirma que, a pesar del paso de los años, el nombre de Fidel Castro sigue siendo uno de los más reconocidos entre los políticos del mundo, y que su ejemplo moral trasciende fronteras y generaciones.