EL CONGRESO DE CICOP LE PONE EL PECHO A LA LUCHA DE LAS TRABAJADORAS DEL ASTILLERO
Política Neoliberal

EL CONGRESO DE CICOP LE PONE EL PECHO A LA LUCHA DE LAS TRABAJADORAS DEL ASTILLERO

(★) .- La Agrupación Marrón impulsó una campaña de fotos y exigió la reincorporación inmediata de Verónica y Victoria, despedidas en medio de situaciones de violencia de género.

El Congreso de Delegados de CICOP se convirtió este viernes en caja de resonancia de la pelea de Verónica Giraldi y Victoria Lago, trabajadoras de planta permanente del Astillero Río Santiago echadas tras atravesar violencia de género, problemas de salud y dificultades familiares. La Agrupación Marrón, que integra la Lista Pluricolor, motorizó una campaña de fotos con un reclamo único: “Reincorporación ya”.
La iniciativa buscó meter en la agenda de la sanidad bonaerense un caso que golpea justo donde duele. Las inasistencias que la empresa usó como excusa para los telegramas estuvieron atadas a esos contextos de vulnerabilidad, pero el Astillero no activó ningún mecanismo de protección. Verónica recibió su telegrama el 3 de junio, cuando se alistaba para marchar en el Ni Una Menos; Victoria ya había sido despedida. Ambas denuncian que la empresa estatal, que depende del gobierno de Axel Kicillof, no solo las revictimiza, sino que las ataca por organizarse.
Durante el Congreso, Victoria tomó la palabra y recordó que en 2018, cuando defendían el Astillero del ataque de María Eugenia Vidal, fueron les trabajadores de la salud quienes llamaron a un paro provincial. “Es esa solidaridad desde abajo, de clase, la que permite que los conflictos triunfen”, lanzó, y mencionó a otros compañeros en lucha como Lucho Corradi, les despedides por el cierre de Fate, Araceli Pintos y César Latorre.
Laura Cano, médica intensivista, fue contundente: los sindicatos no pueden quedarse en declaraciones formales, tienen que poner recursos y organización al servicio de estas causas. Laura Bogado, del hospital Posadas, redobló la apuesta: si tocan a una, responden todas.
La contradicción es evidente: un gobierno que dice proteger a las mujeres permite que una empresa estatal deje en la calle a dos trabajadoras que atravesaban violencia. Los acampes frente a la Gobernación y las presentaciones en los ministerios no tuvieron respuestas. La foto del Congreso es un mensaje directo a Kicillof: la solidaridad de clase no se negocia.