A 32 AÑOS DEL FILTRO, LA MARCHA REDOBLA LA MEMORIA CONTRA EL OLVIDO Y LA IMPUNIDAD
Un día como hoy

A 32 AÑOS DEL FILTRO, LA MARCHA REDOBLA LA MEMORIA CONTRA EL OLVIDO Y LA IMPUNIDAD

(★) .- Una nueva movilización reclamó justicia por Fernando Morroni y Roberto Facal, en un contexto de avance de las derechas y de intentos por reescribir el pasado reciente.

Un centenar de personas marchó este lunes desde el Obelisco hasta el ex hospital Filtro para conmemorar un nuevo aniversario de la masacre de 1994 y exigir justicia por los asesinatos de Fernando Morroni y Roberto Facal. La convocatoria, ininterrumpida hace 32 años, volvió a tejer un lazo entre la memoria de aquella jornada represiva y las luchas del presente.
Los hechos ocurrieron el 24 de agosto de 1994, cuando miles de personas se concentraron para reclamar el derecho de asilo de tres ciudadanos vascos que realizaban una huelga de hambre para evitar su extradición a España. El operativo ordenado por el entonces ministro del Interior, Ángel María Gianola, con participación de Radio Patrulla, la Guardia Metropolitana y la Guardia Republicana, dejó un saldo de cien heridos y dos jóvenes asesinados.
La figura de Norma Morroni, madre de Fernando, volvió a ser el corazón de la jornada. “Es como que no pasó nada, pero no. Pasaron 32 años, y es como si fuera hoy”, expresó la mujer, que denunció una vez más la “impunidad total” del caso. A pesar de que las organizaciones señalaron al policía Waldemar Rosas Ruiz como responsable del crimen, la causa sigue sin condenados. “Todos saben quién es, les dimos nombre, les señalamos la casa, y nada, es no querer”, lamentó.
Las crónicas del encuentro coinciden en que la consigna de este año, “Solidaridad sin transas, memoria y resistencia”, buscó poner el acento en la construcción de la memoria desde las bases. Juan Ludcanoff, integrante de la Coordinación 24 de Agosto, explicó que se trata de sostener solidaridades “sin tener en cuenta cálculos políticos ni conveniencias” y reivindicó el ejemplo de lucha de Norma Morroni. En ese marco, la movilización advirtió sobre los intentos de sectores políticos de “reescribir la historia”, en un contexto donde las derechas buscan revisar consensos sobre los delitos de lesa humanidad y el golpe de Estado. “El remedio para eso es la memoria”, sentenció Ludcanoff, citando al escritor Milan Kundera.
La presencia de jóvenes liceales y universitarios fue uno de los rasgos distintivos de la marcha. Para los organizadores, esa participación demuestra que las nuevas generaciones se comprometen cuando las causas son justas. Norma Morroni les dedicó unas palabras: “El mundo es de ustedes, nosotros los viejos tenemos que corrernos y dejar lugar, que vengan con su fuerza, con sus ideas y con sus cosas, no arriados”.
La marcha culminó frente al ex hospital Filtro con la lectura de una proclama que definió al encuentro como un espacio de “memoria para seguir luchando” y de organización contra la represión. La frase que resonó entre los presentes resume el espíritu de la jornada: “Toda la violencia del poder no pudo impedir que se abrazara la ternura”. A 32 años de la peor represión en democracia, la conmemoración dejó en claro que la lucha por verdad y justicia sigue vigente, y que la memoria se mantiene como herramienta política frente a quienes pretenden enterrarla.