LA FILOSOFÍA BROTA DE LA TIERRA: PRIMERA TURMA DEL PRONERA ROMPE EL MONOPOLIO DEL SABER EN BAHÍA
Educativa

LA FILOSOFÍA BROTA DE LA TIERRA: PRIMERA TURMA DEL PRONERA ROMPE EL MONOPOLIO DEL SABER EN BAHÍA

(★) .- En el assentamiento Terra Vista, el conocimiento deja de ser privilegio de la academia para enraizarse en la lucha campesina, quilombola e indígena.

El 24 de agosto de 2026, el assentamiento Terra Vista, en Bahía, fue escenario de un hito para la educación del campo: la apertura del curso de Licenciatura en Filosofía de la Terra, primera experiencia de este tipo en la historia del PRONERA. La comunidad local colmó el acto, celebrando una conquista que no es solo académica, sino un paso en la batalla colectiva por la transformación social.
El evento reunió a representantes del MST, CETA, CPT y otros movimientos, junto a gestores del INCRA y docentes de la UESC. Entre abrazos y discursos cargados de emoción, quedó clara la dimensión pionera de una iniciativa que se desarrollará durante cuatro años dentro del propio assentamiento. El saber filosófico desciende de la torre de marfil para habitar el territorio donde se gesta la resistencia diaria.
Los 50 seleccionados incluyen educadores, líderes comunitarios y jóvenes de áreas de reforma agraria, quilombos y aldeas indígenas. Esa diversidad es la columna vertebral del curso, que propone dinamitar las jerarquías impuestas por la filosofía occidental. La intención no es coronar un conocimiento sobre otro, sino ensanchar la conciencia sobre el saber en sus expresiones ancestrales, valorando las cosmovisiones que nacen de la tierra, del bosque y de los modos de vida tradicionales.
La licenciatura apuesta a formar sujetos capaces de pensar y actuar críticamente en una sociedad dominada por el vértigo de la información vacía y la reflexión descartable. Al combinar la Pedagogía de la Alternancia con la praxis agroecológica, busca cultivar educadores que oficién de guardianes de saberes, fortaleciendo la autonomía y la soberanía de los pueblos del campo. La semilla está plantada; resta ver si germinará en nuevas trincheras por una educación que no domestique, sino que libere.